Los dólares libres anotan hoy una nueva rueda alcista. A medida que la demanda por los pesos cae y se mantiene la inflación por encima de 20%, los ahorristas se inclinan hacia la moneda dura y presionan sobre el valor de las cotizaciones libres, en una dinámica que pone en jaque el plan del Gobierno por contener la brecha cambiaria y sumar reservas en el Banco Central (BCRA).
En las calles de la City porteña, hoy los arbolitos y cuevas venden dólares blue a $1240, valor que significa un nuevo récord nominal. Se trata de un avance de $15 frente al cierre anterior (+1,2%), mientras que en la semana acumula un alza de $120 (+10,7%) y en lo que va de enero, de $215 (+21%).
“Principalmente, estas subas derivan de una caída en la demanda de dinero. Si uno mira de manera estacional, en diciembre tenías mucha demanda de pesos por el pago de aguinaldo, vacaciones y fiestas de fin de año. Pero a partir de enero eso se revierte y la gente comienza a huir un poco de los pesos, que es lo que estamos viendo, sumado a una muy importante tasa de interés negativa.
No hay lugar a donde ir con los pesos, también instrumentos como los bonos dólar linked, las ledes y las CER de febrero rinden negativo, entonces deriva en una mayor brecha”, dijo Salvador Vitelli, jefe de research de Romano Group.
En los tipos de cambio financieros, la tendencia ascendente se ve aún más marcada. El dólar MEP, una herramienta que le permite a los argentinos dolarizarse legalmente y sin cepo vía el mercado de capitales, cotiza a $1256,03 si la operación se realiza con bonos AL30. Son $33,5 más que ayer (+2,7%) y acumula una escalada de $257 en los primeros días del año (+25,7%).
En tanto, el dólar contado con liquidación (CCL) con cedears este jueves se consigue a $1318,50, un incremento de $45,1 frente al cierre previo (+3,5%). Al observar el recorrido que hizo en la primera quincena de enero, registra un alza de $345,35 (+26,1%), una variación que ya supera a la inflación que los economistas esperan para este mes (25,5%, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA).
“La magnitud del avance en tan poco tiempo sugiere que nos encontramos atravesando un momento de mucha tensión”, advirtieron desde Portfolio Personal de Inversiones (PPI). Si bien esta cotización marco valores récord, en términos reales todavía se encuentra lejos frente a otras crisis recientes. Por ejemplo, al ajustar por inflación los $1110 que marcó antes de las elecciones de octubre, hoy serían equivalentes a $1682, de acuerdo con un análisis de la firma.
Para Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, hay tres grandes factores que presionan sobre los dólares financieros. En primer lugar, la baja de tasa de interés nominal, ya que los pesos empiezan a salir de las colocaciones en plazo y buscan refugio en otros instrumentos. Uno de ellos es la moneda dura. En segundo lugar, mencionó una mayor demanda de los importadores para pagar deudas en el exterior a través de ‘dólar cable’, incluso pese a que los exportadores suman oferta al mercado al liquidar un 20% de sus operaciones por esta vía.
“Por último, hay una cuestión clave y tiene que ver con la macroeconomía, que es la expectativa del mercado con respecto a lo que suceda con el tipo de cambio oficial. Sobre todo, tras conocerse que la inflación fue del 25,5% en diciembre, según el Indec. A esta altura, el mercado se pregunta cuándo va a haber una nueva devaluación del oficial; ya no si la va a haber.
El cómputo sale medio rápido: con un 2% de crawling peg (microdevaluación diaria) mensual no se hace nada [política actual], teniendo en cuenta que se espera una inflación del 25% para enero, un poco menos para febrero y marzo… los $800 de hoy tienen que ser unos $1300. Y el mercado ve que los niveles actuales son ‘baratos’ en la medida que el oficial no ajuste y eso tira sobre los financieros”, completó.
De esta manera, el contado con liquidación está cerca de converger con el dólar tarjeta, que actualmente se vende a $1341,2 en el Banco Nación. Esta cotización surge de sumarle al tipo de cambio oficial minorista ($838,25) un 30% de impuesto PAIS y un 30% a cuenta de Ganancias.
El tipo de cambio oficial mayorista cotiza a $819,20, una microdevaluación diaria de $0,60 (+0,1%). Si se contrasta frente al contado con liqui, la brecha cambiaria es del 60,9%, mientras que a finales de diciembre la misma había tocado piso en torno al 9%.
“Sin embargo, la brecha termina siendo ‘beneficiosa’ para el Bopreal [bono para importadores] por el hecho de que a mayor brecha, menor paridad le van a pedir a estos instrumentos para salir en equilibrio contra el dólar financiero.
¿Qué quiere decir esto? En la medida que aumenta la brecha, el importador no necesariamente le tiene que pedir tanta paridad a este bono, que estaba intentando armarse entre los 70 y 80 centavos de dólar; probablemente la paridad va a ir en sintonía con precios del mercado.
Y quizá un contado con liquidación más caro, aumenta el tipo de cambio implícito para los importadores [por el esquema 80% al oficial y 20% al CCL] y genera algún incentivo a que aumenten las liquidaciones por parte del agro, que hasta ahora no vienen tan abultadas”, dijo Vitelli.
Justamente, este jueves termina una nueva licitación de la Serie 1 del Bopreal. Para Camusso, el aumento de la brecha probablemente impacte en una buena suscripción por parte de los importadores, tal como sucedió la semana pasada (tras los fracasos que significaron las primeras dos subastas).
“El Bopreal quita pesos del sistema, una especie de esterilizador automático de pesos, por las deudas que los importadores tienen fuera del país, que eso es bueno en estas circunstancias”, resaltó.
