Una encuesta desde Instagram le dio a Santiago Del Moro el pie que necesitaba para despertar un poco a los jugadores de Gran Hermano. Hace unos días, le preguntó a la gente si les gustaría que les entrara algo de comida extra pero ellos fueron implacables: “No les mandes nada”. Y entonces, avanzó.
El domingo, ni bien tuvo el primer contacto con los chicos, les hizo una fuerte bajada de línea. “¿Por qué piensan que la gente me respondió esto? Chicos, el hecho de haber ganado un casting no les asegura nada. Ustedes no están en un hotel cinco estrellas”.
Para Del Moro, la actitud de esta nueva camada de jugadores es bastante pasiva, como si creyeran que son celebridades aún antes de entrar a la casa. “Vi a muchos de ustedes quedándose por la máquina, por la comida, de la producción… ustedes están en un certamen en el que miles de personas mueren por estar. La posibilidad que tienen vale oro… no se quejen al pedo, esto no es un spa. es Gran Hermano”, sumó en un tono serio que incluso sorprendió a los chicos.
Al final, el conductor les remarcó que ‘el tiempo se les acaba’ y que después muchos ‘cuando quedan eliminados, se lamentan por lo que no hicieron”.
