Los precios de la carne vacuna atraviesan un momento de alza global que no se veía desde hace años. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en agosto el índice de precios de la carne registró un incremento del 2% respecto a julio y alcanzó un récord nominal de 143,2 puntos. Se trata de la cifra más alta de la serie, que acumula nueve meses consecutivos de subas. Solo en lo que va de 2025, la mejora es del 10,6%, mientras que en comparación con agosto del año pasado la suba llega al 13,5%. El último pico había sido en marzo de 2022, cuando el indicador se ubicó en 136,4 puntos.
De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), detrás de este repunte se conjugan factores de oferta y demanda que generan tensiones en el mercado internacional. El marco claramente favorece a la Argentina en su rol de competidor en el mercado mundial (a mayor precio, mayor facturación), pero por diferentes circunstancias el país se ve imposibilitado de incrementar sus exportaciones en términos de volumen. Dicho de otra forma, Argentina está viendo pasar el tren.
Estados Unidos, epicentro del desequilibrio
El caso de Estados Unidos es uno de los más relevantes al momento de explicar los factores que empujan los precios internacionales al alza: el país norteamericano atraviesa un proceso de liquidación ganadera que se prolonga desde hace siete años, con el rodeo en su nivel más bajo en 75 años, de apenas 87,6 millones de cabezas. “El actual escenario de precios elevados continúa incentivando la faena de hembras jóvenes que, en un contexto semejante, deberían estar siendo retenidas para asegurar la reposición”, advirtió el documento.
La situación norteamericana impacta directamente en el balance mundial, ya que, además de ser un exportador clave, necesita importar más carne. Según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el abastecimiento externo alcanzará 2,2 millones de toneladas. Al mismo tiempo, el organismo proyecta que en 2026 la producción local caiga 1,8%, hasta 11,6 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2016, mientras que el consumo interno seguirá en aumento. Esta combinación agrega aún más presión a los precios internacionales.
A las limitaciones productivas se suman trabas sanitarias y comerciales. El avance del gusano barrenador en la frontera con México obligó a cerrar de forma indefinida el ingreso de animales en pie. Además, una disputa política derivó en la aplicación de aranceles casi prohibitivos a la carne proveniente de Brasil, que hasta hace poco era su principal proveedor externo.
Australia, el mejor posicionado
La BCR remarcó que otros exportadores también atraviesan fases de liquidación o retención de ganado. En el caso de Australia, las sequías prolongadas golpearon el rodeo, pero el país logró iniciar la reconstrucción del stock con mejoras sustanciales en la eficiencia productiva. Las proyecciones del Meat & Livestock Australia (MLA) indican que este año la producción alcanzará un récord de 2,79 millones de toneladas, con un rebaño que volverá a 31 millones de cabezas en 2025, cifra similar a la de 2014, aunque con una producción un 9% superior.
Según el informe, “a diferencia del pico de producción anterior, ocurrido hace una década, la fuerte demanda mundial y la mejora en la eficiencia de todo el sistema de producción impulsarán un crecimiento sustentable”. Así, Australia se consolida como el país mejor preparado para aprovechar la firmeza de los precios sin comprometer la evolución de su stock.
Brasil y Estados Unidos, aún en retracción
Mientras que Estados Unidos recién comenzaría a mostrar signos de recuperación hacia 2026 y 2027, Brasil se mantiene en plena fase de retracción. Aunque ya no enfrenta restricciones climáticas, la rentabilidad elevada sigue incentivando altos niveles de faena. Durante el segundo trimestre de 2025, el sacrificio de animales aumentó por cuarto año consecutivo. Se espera que la participación de hembras supere el 49%, lo que refuerza la tendencia de liquidación.
El caso argentino: estancamiento en el rodeo
En el panorama internacional, Argentina aparece como un actor con escaso margen para capitalizar el contexto favorable. El stock ganadero se encuentra prácticamente estancado desde hace dos décadas, con un rodeo que oscila entre 50 y 55 millones de cabezas. “Más que de una caída del stock deberíamos hablar de un estancamiento del rodeo nacional”, señaló la BCR.
