Es una gesta inédita y simbólica, con un fuerte mensaje de fondo y con altura: dejar atrás la guerra y abrirle paso a la paz. Del campo de batalla en el fin de mundo a la cumbre del Coloso de América. Así se vive por estas horas el inicio de una travesía única: veteranos de Malvinas de Argentina e Inglaterra se unen para subir el Aconcagua, con el objetivo de plantar la bandera de la hermandad en el “techo” del continente.
La aventura ya comenzó este martes, con un acto oficial, en el Campo Histórico El Plumerillo, en la comuna de Las Heras. Y este miércoles empieza la expedición, desde la base del Parque Aconcagua, que se extenderá hasta el 26 de enero, cuando se estima llegarán a la cima.
De esta manera, excombatientes argentinos y británicos de la Guerra de Malvinas –en su mayoría con edades que van de los 60 hasta los 70 años– dan inicio a una proeza histórica: ascender el cerro más alto de la región como símbolo de diálogo, encuentro y paz entre pueblos que se enfrentaron en el conflicto de 1982. Además se sumarán algunos familiares, también con experiencia en la montaña. De hecho, hay excombatientes que ya lograron alcanzar la cumbre del Aconcagua previamente.

“Es una travesía por la paz, trabajar en conjunto después de lo que fue el combate años atrás. Lo que importa es la relación muy profunda que fuimos construyendo a lo largo de los años y lo que vivamos ahora en el camino, más allá de hasta dónde lleguemos en la montaña. Va a ser algo muy superador para las dos partes. Hoy somos amigos, y el mensaje es que los conflictos se pueden resolver y hay una salida mejor: la paz”, contó Fernando Torres, un veterano oriundo de Santa Fe que conforma el grupo de 15 que intentarán concretar la “Cumbre por la Paz” o “Peaks 4 Peace”, luego de la preparación física que realizaron para cumplir la meta.
El contingente incluye siete veteranos argentinos y otros cuatro británicos, quienes también aprovecharán la oportunidad para profundizar un reclamo al Estado nacional: revisar sus condiciones de vida, en cuanto a la salud física y mental, además de la asistencia social.
El impulsor de la iniciativa, a pedido de excombatientes de ambas naciones, es Oscar Alberto “Chiquito” Barrios, presidente de la Asociación Cuyana de Veteranos de Malvinas, coordinador en Mendoza de ambas patrullas. “Es una experiencia humanitaria. Tenemos mucha expectativa en esta expedición por la paz y la memoria. Todos vivimos el olvido y el destierro durante muchos años; soldados que eran considerados los locos de la guerra”, recordó Barrios.
“Esta Cumbre representa un mensaje profundo de humanidad y respeto, y es un orgullo para el pueblo de Las Heras poder recibirlos en nuestra tierra. Desde aquí acompañamos este encuentro convencidos de que la hermandad y el diálogo son caminos indispensables para construir la paz, sin olvidar nuestra historia ni el reconocimiento a quienes combatieron, ni renunciar al legítimo reclamo internacional de soberanía sobre nuestras islas”, expresó Francisco Lopresti, intendente lasherino.

Los excombatientes ya emprendieron el camino y tienen previsto alcanzar la cumbre el 26 de este mes, como se dijo, convirtiendo esta experiencia en un hecho sin precedentes que fortalece los lazos entre ambos países, resignifica el pasado desde una mirada humanitaria y honra la memoria de los héroes de Malvinas, destacaron desde el gobierno comunal. En el cierre de la travesía se prevé la presencia de Geoffrey Cardozo, exoficial del Ejército inglés que coordinó la recuperación y el entierro de los combatientes argentinos caídos en el Cementerio Militar de Darwin.
Con guías especializados
Para concretar la hazaña se trabajará en grupo y con guías especializados, pero se aclaró que cada participante hará el recorrido por la montaña a su ritmo, ya que tienen condiciones físicas diferentes, más allá de la preparación previa. Solo resta esperar que empiece el ascenso por el Coloso de América, que se transite el camino con esfuerzo y dedicación, para concretar el sueño de llegar a la cima, como un gesto de hermandad y superación a los conflictos armados que hoy tienen en vilo al mundo.
Quienes integran la misión humanitaria rumbo al Aconcagua son, por Inglaterra, Chris Jackson, del Segundo Batallón de Paracaiditas; Will Kevans, de la Guardia Galesa; Stephen Crowsley, del Primer Batallón de Fusileros Gurkhas; Gary Fortuin, del Noveno Escuadrón de Paracaidistas; y el camarógrafo Eliot Ely.
En tanto, la patrulla argentina está conformada por Omar Rubén Godoy, veterano de la Guerra de Malvinas que sirvió en la Fuerza Aérea Argentina (VGM FAA); el veterano del Ejército Argentino (VGM EA) Julio César Peñalba; el VGM EA José Luis Ameri; el veterano de la Armada Argentina (VGM ARA) Horacio Javier Núñez; el VGM EA Ricardo Vicente Pannunzio; el VGM EA Ricardo Ezequiel González; Ezequiel González (hijo); el VGM EA Fernando Torres y la licenciada María Soledad Frías.
La movida fue iniciada por Barrios a comienzos de abril del 2025, por lo que todos le agradecen haber logrado reunirlos para emprender el periplo por el Coloso de América, a pesar de las dificultades que surgieron en el camino, por diversos motivos. “Al principio eran 21 los anotados británicos para la expedición, pero hubo un fallecido, que ayer se lo recordó. Nosotros éramos 31 de todo el país. Por distintos causas, sobre todo por la edad y la capacidad física, muchos se tuvieron que bajar”, comentó el coordinador de la inédita travesía.
“Es emocionante también que nuestros herederos nos acompañen”, cerró Barrios, aún emocionado por el alcance del proyecto, quien acompañará al equipo hasta el inicio del ascenso en la Quebrada de Horcones, este miércoles a las 11.
“Hasta allí llegaré, nada más, pero de joven tengo tres cumbres”, completó el reconocido veterano mendocino, expectante de lo que depare el periplo por el majestuoso Aconcagua, que tiene casi 7000 metros de altura, donde se pondrá a prueba la resistencia personal y la capacidad de trabajo en equipo. “Esta es una oportunidad para la sanación y la reconciliación”, indican desde la organización.
La Nación
