Estaba por entrar Kevin Benavides al campamento en Wadi Al Dawasir cuando justo llega su hermano Luciano en una bicicleta del equipo KTM. “Quiero saludarlo. Es un día histórico”, dijo el menor de los salteños, que hacía un ratito había ganado la Etapa 7 en motos.
Kevin entró acompañado por su navegante, Lisandro Sisterna, y se bajó del auto liviano de la categoría Challenger para abrazar a su hermano. Acababa de lograr su primera victoria en la disciplina, en el año debut en el Dakar, luego de haber ganado dos veces el touareg en motos en 2021 y en 2023. Juntos celebraron sus sendas victorias.
Enseguida, Luciano le envió un mensaje a su padre, Norberto, que había llegado anteayer a Arabia Saudita, casi como un ritual o parte de la cábala, siempre llega para la segunda mitad del Dakar. Al rato, el papá, orgulloso, entró corriendo para abrazarse con sus hijos que habían hecho historia. Nunca dos hermanos vencieron en una misma etapa en categorías diferentes. Y también hicieron historia para la representación argentina, porque nunca antes tres pilotos nacionales habían vencido en diferentes especialidades, incluyendo el triunfo de Jeremías González Ferioli en Side by Side.
La competencia más exigente del planeta se reanudó, tras el día de descanso, con una jornada que quedará en la memoria de la competencia y de los fanáticos. Tres argentinos en lo más alto de la jornada, con los triunfos en motos y en las dos disciplinas de autos livianos. Inesperado que se alinearan los planetas, ya que cada uno atraviesa diversos momentos en la gran carrera de resistencia y resiliencia.
Luciano Benavides repitió el triunfo logrado el viernes, cuando se disputó la última etapa de la primera mitad del Dakar. El salteño se ubica en una posición expectante en la categoría reina, en la que se mantiene en el tercer lugar de la clasificación general, a sólo 4m40s del líder, su compañero en KTM, Daniel Sanders. Entre ellos se ubica Ricky Brabec, con Honda.
“Muy feliz de haber comenzado de esta manera la segunda semana. Hoy empujé todo el día, de inicio a fin. Me sentí muy rápido en una etapa que era rápida. Me sentí muy a gusto, pude empujar todo el día y me sentí muy bien. Estoy muy contento porque esto es una gran motivación para lo que sigue. Es cierto que mañana debo abrir pista en una etapa muy larga. No me quiero relajar mucho, sólo disfrutar del momento y enfocarme en lo que viene, que será muy complicado”, comentó el salteño.
Daniel Sanders y Luciano Benavides
“Me sentí muy bien en las partes rápidas y pude descontar en una parte de la carrera que era muy difícil de hacerlo, en especial porque se dio todo a altas velocidades. Pero estaba muy conectado con el roadbook. Fui rápido todo el día. De hecho lo pasé a Adrien, entre otros y llegué detrás de Ricky (Brabec) que cometió un error de navegación. Estoy feliz porque desconté bastante en la general. De hecho estuve unos 20 minutos a 160 km/h sin cortar”, destacó Luciano.
Benavides había celebrado aquella victoria del viernes, ya que era la primera vez que se imponía en la semana inicial de un Dakar. Esta vez ratificó esa condición al vencer en la jornada de apertura del segundo tramo de la competencia, que finalizará el 17 de enero, en Yanbú, a orillas del Mar Rojo.
Benavides llegó feliz al campamento de Wadi Al Dawasir, al sur de Arabia Saudita, tras completar una larga etapa, en la que recorrió 876 kilómetros. En motos también mantienen su marcha los argentinos Santiago Rostan (35°) y Leonardo Cola (47°).
En Challenger, Kevin Benavides obtuvo su tan ansiado triunfo en la categoría en la que está debutando este año, tras haber dejado las motos en la última edición del Dakar. El salteño, ganador en dos oportunidades en las dos ruedas, en 2021 y en 2023, transitó el camino de “menor a mayor”, con algunos errores, inconvenientes, pero aprendiendo de todo lo que la categoría le mostraba.
“Pagué el derecho de piso. Largué desde muy atrás en el Dakar y fui avanzando. Ahora ya no me como el polvo de los del medio y pude hacer mejores tiempos con el auto. El otro día estuve con un muy buen ritmo, sabía que la victoria estaba al caer. Y hoy me salió todo muy bien. A mitad de etapa me quedé sin frenos traseros, pero seguí para adelante. Sabía que no iba a ser nada fácil. Y acá estamos. Esto es un sueño ganar al igual que Luciano el mismo día”, explicó Kevin. Y enseguida recordó: “Todo esto que hicimos los argentinos hoy está dedicado a quien no está”, en alusión al piloto Juan Cruz Yacopini, que por una lesión no participó de este Dakar.
Benavides, navegado por el compatriota Lisandro Sisterna, aventajó al local Yasir Seaidan por 4m39, que supo dominar algunas etapas del Dakar. De esta forma, el salteño ocupa el octavo lugar, a 3h31 del líder, el español Pau Navarro.
Los hermanos Kevin y Luciano Benavides celebran una jornada histórica en el Dakar.
Justamente en la lucha por la vanguardia de Challenger, Nicolás Cavigliasso, que venía firme al comienzo de la jornada, quedó tercero, a 5m40 de Benavides. De esta forma, el piloto cordobés se mantiene como escolta en la general, a sólo 2m48s.
Norberto, el padre de los hermanos Benavides, confesó: “La verdad es que me hacen renegar estos dos, porque uno como padre quiere que dejen esta actividad. Es muy riesgoso y uno sufre, pero también entiendo que ellos lo hacen con pasión. Y vienen estos resultados que nos llenan de orgullo”.
El “triplete” argentino lo completó, por el horario, el cordobés Jeremías González Ferioli, que logró la tan anhelada victoria. Firme candidato a ganar en Side by Side, problemas mecánicos lo marginaron al comienzo del Dakar, por lo que salió a buscar el triunfo parcial, que finalmente concretó.
El piloto el ex ganador con la desaparecida categoría cuatriciclos, venció por apenas una ventaja de 7 segundos por sobre Kyle Chaney, lo que demuestra una fenomenal remontada al final, ya que marchaba entre los primeros seis lugares.
“Fue una etapa muy limpia para nosotros, sin pérdida de tiempos. Sabíamos que iba a estar muy apretada la etapa sobre el final y muy rápida. Finalmente ganamos por nada. El día de descanso sirvió para cambiar la caja de cambios y el sistema de refrigeración y ahí se solucionaron todos los problemas”, comentó González Ferioli. Sobre el hito argentino en el Dakar, el cordobés destacó: “Se ve que hay buena madera en nuestros pagos”.
González Ferioli, con diversos problemas en la primera semana, aguardó a la jornada de descanso para realizar varios cambios mecánicos. Y claro que le dio resultado, ya que obtuvo su primer triunfo, aunque lo deposita en el 9° lugar de la general, a 2h56m del líder, Brock Heger.
Jeremías González Ferioli venció en Side by Side.
El también ex ganador en cuatriciclos, el lobense Manu Andujar, fue 10° en la etapa, a 13m40s, y se mantiene en el séptimo lugar, a 1h57m del líder.
Tras esta histórica jornada argentina en el Dakar, el lunes se disputará la Etapa 8, con un “rulo” que comenzará y terminará en el campamento de Wadi Al Dawasir, sobre un recorrido de 717 kilómetros, de los cuales 481 (la prueba especial más larga de este Dakar), corresponderán los tiempos cronometrados.
