Tras dos años de funcionamiento en sedes alternativas, el organismo vuelve a su hogar histórico en el predio de Ferichaco para centralizar la atención a los productores del Departamento Comandante Fernández.
“Tomamos la decisión de poner en condiciones la Casa de Campo porque era un reclamo de todo el sector productivo. Es aquí donde se atiende a los productores del interior”, subrayó Zdero durante el corte de cintas.

Una renovación estructural y tecnológica
La intervención no fue solo estética, sino que apuntó a solucionar problemas de base que afectaban el funcionamiento diario del personal técnico y administrativo.
Las obras clave incluyeron:
- Nueva Cubierta: Se reemplazaron las antiguas tejas coloniales por chapa de zinc, eliminando problemas de filtraciones y garantizando durabilidad.
- Electricidad y Conectividad: Se renovó el tablero principal y la distribución de cargas. Además, se dio un salto tecnológico llevando la velocidad de internet a 600 megas, fundamental para trámites y capacitaciones.
- Puesta en valor del SUM: El Salón de Usos Múltiples y las oficinas fueron refaccionados íntegramente, incluyendo pintura y reparación de losas.

Valor histórico y estratégico
El ministro de la Producción, Oscar Dudik, recordó que el edificio fue originalmente la sede de la Junta Nacional de Granos, dándole un peso simbólico especial a su recuperación. Por su parte, el encargado del lugar, Gustavo Eyheralde, destacó que estas mejoras permiten optimizar la asistencia técnica directa en el territorio.
El acto contó con la presencia del intendente Bruno Cipolini, legisladores y referentes del agro, quienes celebraron la vuelta a la actividad en este espacio estratégico de articulación entre el Estado y el campo.
