En medio de la ola de calor que atraviesa el Chaco, nuestras mascotas son los integrantes de la familia más vulnerables.
A diferencia de las personas, los perros y gatos solo eliminan calor a través de las almohadillas de sus patas y mediante el jadeo, lo que los hace mucho más propensos a sufrir descompensaciones graves.
Consejos clave para estos días:
- Agua fresca y siempre disponible: Cambiá el agua varias veces al día para que no se caliente. Podés agregar un par de cubitos de hielo para mantener la temperatura.
- Paseos en horarios seguros: ¡Prohibido caminar sobre el asfalto al sol! El suelo caliente puede quemar sus almohadillas. Pasealos solo temprano a la mañana o después del atardecer.
- Tip: Si no aguantás la palma de tu mano 5 segundos sobre el asfalto, ellos tampoco sus patas.
- Nunca los dejes en lugares cerrados: Un auto estacionado, incluso a la sombra, se convierte en un horno en pocos minutos. Tampoco los dejes en patios sin techo o balcones.
- Refugio a la sombra: Asegurate de que tengan un lugar ventilado y con sombra natural o artificial durante todo el día.
- No los peles al ras: Aunque parezca contradictorio, el pelo los protege de las quemaduras solares y funciona como aislante térmico. Un recorte está bien, pero nunca al ras de la piel.
¿Cómo detectar un “Golpe de Calor”?
Si notás que tu mascota presenta estos síntomas, es una emergencia veterinaria:
- Jadeo excesivo y muy fuerte.
- Dificultad para respirar.
- Mucosas (encías y lengua) muy rojas o azuladas.
- Debilidad, tambaleo o desmayo.
- Vómitos o frecuencia cardíaca acelerada.
¿Qué hacer ante una emergencia? Mojale la cabeza y el cuello con agua fresca (no helada) y llevalo urgente al veterinario más cercano.
Otros animales domésticos: guía para protegerlos de la ola de calor
- Aves: Su metabolismo elevado y exposición solar las hacen propensas al sobrecalentamiento. Se debe colocar la jaula en un lugar sombreado y ventilado, lejos del sol directo. Además, hay que ofrecerles pequeños recipientes con agua para refrescarse o bañarse. También, se debe evitar la exposición prolongada al sol. Para tener en cuenta, las alas extendidas o respiración con pico abierto son señales de calor.
- Tortugas: Presentan un alto riesgo de deshidratación o quemaduras solares. Es importante asegurarles a estos animales refugios con sombra y acceso a agua limpia. Además, supervisar que el agua del estanque o acuario no se caliente, afectando su metabolismo.
- Peces: El aumento de la temperatura ambiental reduce el oxígeno disuelto en el acuario y causa estrés. Debido a esto, es crucial monitorear la temperatura del agua y ajuste el termostato si es necesario.
- Cobayos y conejos: Son animales muy vulnerables al calor por su denso pelaje. En estos casos, lo mejor es proporcionarles superficies frescas para que se recuesten, como baldosas o placas de mármol. Además, brindarles vegetales frescos y jugosos (pepinos, lechuga) para ayudar a su hidratación.
