Vélez, con el gol de Manuel Lanzini a los cinco minutos del primer tiempo, le ganó 1 a 0 a River y sigue siendo el único líder de la zona A. Tras una gran primera etapa y otra pobre actuación del equipo de Gallardo, la parte final cambió por completo y se invirtieron los roles. Y la visita no empató por la gran actuación del arquero colombiano Alvaro Montoro. El Millonario sumó su tercera derrota al hilo en el torneo y además acumuló tres bajas: se lesionaron Juan Fernando Quintero, Franco Armani y Kendry Páez.
Cuando finalizó el primer tiempo, las estadísticas marcaban que River tuvo una posesión del balón del 64 % contra un 36 %. Y sólo el análisis de ese dato permite describir lo que fue el desarrollo de los primeros 45 minutos. El equipo de Guillermo Barros Schelotto está aceitado, sabe a qué juega, es directo, recupera la pelota y en tres o cuatro toques busca llegar al área rival, con remates de media distancia o con centros tantos desde la derecha como de la izquierda. En cambio, el de Gallardo es lento, previsible, monótono. Con y sin Juan Fernando Quintero en la cancha, que apenas jugó 26 minutos y se retiró con una molestia en la pierna derecha. Casi no pisa el área rival y sus delanteros extienden la larga sequía que atraviesan y que completaron en la parte final.
El gol del local, apenas a los cinco minutos, fue un anticipo de lo que sería la primera etapa. Quintero perdió la pelota en la mitad de cancha, el pase lo interceptó Lanzini, que tocó para Pellegrini, quien se la devolvió, el ex River otra vez se la dio al ex Estudiantes con un pase exquisito, que se la devolvió, el “10” de Vélez se acomodó, sacó un derechazo potente, Armani apenas pudo tocar el balón, que pegó en la base del poste derecho y se metió.
Lanzini marcó rápido y sentenció la suerte de River
En esa primera media hora, el dominio de Vélez fue apabullante y el 1-0 le quedó corto, más allá de que la más clara fue un remate de Monzón desde afuera del área (le ganó el mano a mano a Paulo Díaz), Armani dio rebote, Lanzini buscó definir y Montiel la mandó al córner. Después de la salida de Quintero en la visita y de Pellegrini (también lesionado), River intentó generar un poco más de juego y Vélez bajó el ritmo. Aún así, el local estuvo más cerca del segundo que River del empate. Aún desordenado, el equipo de Gallardo seguía con vida.
Vélez sintió más la salida de Pellegrini que River la de Quintero. Perdió en la marca, en la proyección, en el pase preciso y en el centro con dirección. Todo lo que no hizo el pibe Verón, quien es un buen proyecto pero que no tuvo una buena tarde. Con todas las dificultades colectivas a cuestas, River, con el buen ingreso del pibe Freitas (también del ecuatoriano Páez, que jugó apenas 24 minutos y salió por una lesión en el hombro), se fue acercando al arco de Montero, quien volvió a tener una actuación destacada.
La presión de River fue desdibujando cada vez más a Vélez, que fue una sombra de los 45 minutos iniciales. El empate estaba al caer. Pero una y otra vez fue evitando Montero, con sus salidas seguras y un par de atajadas clave. Las dos más importantes, un remate de Páez y otro de Subiabre, quien enganchó muy bien en el área, se acomodó, definió y Montero, con los pies, la mandó al córner. Dos minutos después, Braian Romero se lo perdió ante Beltrán.
La actuación de River en líneas generales fue bastante pobre. Mucho más la primera etapa que la segunda. ¿Fue por méritos propios o que el rival decayó su nivel? Un poco y un poco y seguramente eso estará en el análisis de Gallardo. Los pibes Freitas, Páez y Subiabre le dieron la frescura que no tuvieron Quintero y Galván. Pero a la vez, el técnico sostuvo a Driussi y Colidio los 90 minutos y ratificaron la sequía goleadora de los delanteros millonarios. Tal vez el entrenador se quede con la imagen final buscando el empate, pero está claro que su conducción sigue tan crisis como en los partidos anteriores,
En este fútbol tan irregular, con los dos grandes del fútbol argentino en crisis, Vélez se hizo fuerte en el Amalfitani y en 15 días le ganó a Boca y a River. Al primero 2-1 pero le hizo precio y era para goleada; al segundo,apenas 1-0, con un primer tiempo sólido y un segundo tiempo en el que se cayó físicamente y se pareció más a la deriva futbolística de sus rivales. Aún así, el equipo de Guillermo los mira a todos desde arriba en la zona A, invicto, con 14 puntos sobre 18 jugados.
Clarín
