Ante el informe que sitúa la morosidad familiar en niveles récord, compartimos algunas pautas para manejar las finanzas personales en estos tiempos complejos:
- Priorizar el “pago total” de la tarjeta: El financiamiento a través del pago mínimo de la tarjeta de crédito es una de las deudas más caras del sistema. Es preferible recortar otros gastos antes que acumular los intereses de los saldos de tarjeta.
- Evitar préstamos para gastos corrientes: Pedir un crédito personal para comprar alimentos o pagar la luz genera un círculo vicioso de deuda. El crédito debe usarse, en lo posible, para bienes duraderos o inversiones, no para el consumo diario.
- Ojo con las “Fintech” y créditos rápidos: Las aplicaciones de préstamos inmediatos y las tarjetas de comercios suelen tener tasas mucho más elevadas que los bancos tradicionales. Antes de aceptar, revisa siempre el Costo Financiero Total (CFT).
- Armar un fondo de emergencia: Aunque sea con un monto pequeño, intentar ahorrar un porcentaje mínimo en una cuenta remunerada (que genere intereses diarios) puede ayudar a cubrir imprevistos sin necesidad de recurrir a nuevos préstamos.
- Revisar suscripciones y gastos “hormiga”: Pequeños gastos diarios o suscripciones digitales que no se usan pueden sumar una cifra importante a fin de mes. Un control estricto de estos ítems puede liberar flujo de caja para pagar deudas pendientes.
- Elaborar un presupuesto (Ingresos vs. Egresos): Registrar todos los gastos, incluyendo pequeños pagos diarios, para identificar fugas de dinero y establecer prioridades.
