Los trabajos recientes se concentraron en los barrios Mitre, San Carlos y Matadero, como parte de un plan integral de control sanitario.
El objetivo central es combatir la proliferación del flebótomo, el insecto transmisor de la leishmaniasis, conocido popularmente como “carachai”, “plumilla” o “torito”.
Conocer al vector para prevenir
Desde el área técnica explicaron que este insecto es sumamente pequeño (2 a 3 mm), de vuelo corto y silencioso. A diferencia del mosquito común, el “carachai” se desarrolla en ambientes cálidos y húmedos con presencia de materia orgánica en descomposición, como hojarasca, residuos o suelos sombreados.
“La prevención es un trabajo compartido. El municipio fumiga, pero el compromiso en cada hogar es lo que corta el ciclo de transmisión”, destacaron las autoridades sanitarias.
Recomendaciones claves para el vecino:
Para evitar que el vector se instale en las viviendas, se solicita:
- Limpieza de patios: Eliminar acumulación de hojas, escombros y residuos orgánicos.
- Desmalezado: Evitar el crecimiento excesivo de vegetación cerca de las casas.
- Cuidado de animales: Mantener corrales y criaderos alejados de la vivienda principal.
