La ciudad termal vivió una noche de extrema tensión durante un operativo de seguridad vial destinado a desalentar las maniobras peligrosas de los denominados “wileros”.
El saldo de la jornada fue de varios sujetos demorados, motocicletas secuestradas y un agente municipal hospitalizado con lesiones de consideración.

El ataque al personal municipal
El incidente más grave ocurrió cuando un grupo de motociclistas, al intentar evadir los controles, arremetió contra el personal actuante al embestir las vallas que intentaban detener la peligrosa marcha de las motos. Un inspector del área de Nocturnidad recibió un fuerte golpe en la cabeza que le provocó un traumatismo de cráneo. Fue trasladado de urgencia para recibir asistencia médica y, según los últimos reportes, se encuentra bajo observación.

Resultados del operativo
A pesar de la resistencia violenta, las fuerzas de seguridad —que incluyeron a efectivos policiales y agentes de tránsito— lograron controlar la situación. Los datos preliminares arrojan:
- Detenidos: Varios jóvenes fueron puestos a disposición de la Justicia por “atentado y resistencia contra la autoridad”.
- Secuestros: Se incautaron numerosas motocicletas que circulaban sin la documentación reglamentaria o con modificaciones prohibidas (caños de escape libres).
- Zona de conflicto: Los principales focos de tensión se registraron en los puntos habituales de concentración de estos grupos, donde el despliegue policial debió intensificarse ante la hostilidad de los infractores.

Creciente preocupación
Este nuevo episodio pone de manifiesto la peligrosidad a la que se enfrentan los inspectores municipales en cada intervención. Desde el municipio y las fuerzas de seguridad locales ya adelantaron que se endurecerán las medidas y que se utilizarán los registros de cámaras de seguridad para identificar a otros participantes que lograron darse a la fuga.
