El tercer fin de semana largo del año, que este 2026 coincidió con la conmemoración del 2 de abril, arrojó números positivos a nivel nacional pero con un comportamiento dispar en el territorio chaqueño.
De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el Chaco se mantuvo como un destino de turismo mayormente regional, con visitantes que eligieron estadías promedio de tres días.
El mapa del turismo en la provincia
El informe detalla que la ocupación no fue uniforme en todo el Chaco, marcando una clara preferencia por los destinos de agua y cercanía:
- Región Litoral: Fue la gran protagonista con un 66% de ocupación, impulsada por las actividades náuticas y el clima agradable.
- Centro-Sudoeste: Registró un 37%, traccionado principalmente por el movimiento en Sáenz Peña y localidades aledañas.
- El Impenetrable: Tuvo un desempeño más discreto del 10%, reafirmándose como un destino de nicho para el turismo de aventura.

Consumo prudente y agenda religiosa
A tono con la tendencia nacional —donde el gasto real cayó un 18,9%— el turista que llegó al Chaco cuidó el bolsillo. El gasto promedio diario por persona en nuestra provincia fue de $75.000, por debajo del promedio nacional de $108.982.
Esto se explica porque el visitante optó por experiencias gratuitas o de bajo costo, destacándose:
- Turismo Religioso: Gran convocatoria en el circuito de las siete iglesias en Resistencia y el Vía Crucis interprovincial Corrientes-Resistencia.
- Actividades al aire libre: Travesías en kayak, cabalgatas nocturnas y el Festival del Mbeyú en Puerto Bermejo fueron los puntos altos de la agenda.
Panorama Nacional: Más gente, menos gasto
A nivel país, viajaron más de 2,8 millones de personas (un 5,6% más que en 2025). Sin embargo, CAME advierte un dato clave: aunque viajó más gente, el gasto total bajó un 18,9% anual en términos reales.
“Fue un turista que controló gastos y buscó alternativas accesibles”, señala el informe. Viajar hoy representa, para una familia tipo, casi el 69% de un salario medio, lo que obligó a muchos a elegir destinos de cercanía y reducir la estadía a 2,6 noches promedio.
