Las intensas precipitaciones que azotaron a la provincia no solo trajeron anegamientos, sino que golpearon con fuerza la infraestructura eléctrica. Según detalló el titular de Secheep, José Bistoletti, los equipos técnicos se encuentran desplegados en las zonas más críticas, como Juan José Castelli, Villa Río Bermejito y El Espinillo, para restablecer el suministro afectado por vientos y tormentas.
Bistoletti graficó la magnitud de los daños recordando un evento reciente en Colonia Popular, donde la caída de postes representó una pérdida de 500 millones de pesos. Se espera que la cifra total de daños por este nuevo temporal sea igualmente elevada una vez concluidas las evaluaciones.
- Estado actual: Se trabaja con líneas alternativas para dar luz de forma provisoria en sectores anegados.
- A futuro: Se planifican obras de fondo que requerirán una inversión mayor para asegurar que el sistema no colapse ante nuevos eventos climáticos.
El vandalismo: un obstáculo crítico
Uno de los puntos más preocupantes mencionados por el directivo es la situación en Barranqueras, específicamente en la Avenida Gaboto. Tras el retiro de estructuras dañadas por seguridad, la reposición se ve frenada por una ola de delitos.
“El robo de cables, artefactos y columnas agrava la situación. No solo genera nuevos cortes, sino que implica mayores costos y demoras para todos los vecinos”, sostuvo Bistoletti.
Pedido a la comunidad
Desde la empresa energética hicieron un llamado a la colaboración ciudadana para cuidar la infraestructura pública y denunciar hechos delictivos que afecten el cableado o las luminarias. En este momento, la prioridad absoluta es la normalización total del suministro en el norte provincial, donde el agua aún dificulta el acceso de las cuadrillas a algunos sectores rurales.
