En una jornada de profunda reflexión y respeto, el Recinto de Sesiones “Esc. Deolindo Felipe Bittel” fue sede del homenaje póstumo a Su Santidad, el Papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento. La ceremonia fue encabezada por la presidente de la Cámara de Diputados, Carmen Delgado, junto a los impulsores de la iniciativa, los legisladores Susana Maggio y Sebastián Benítez Molas.
El evento adquirió un carácter especial con la participación de Juan Fernández Xifra, sobrino del Pontífice, quien ocupó un lugar de honor en la mesa principal.

Unidad política y valores universales
La titular de la Legislatura destacó la capacidad del Papa para unir sectores diversos. “Homenajeamos a quien nos enseñó a mirar al más débil. Francisco nos dejó valores de honestidad y coherencia que son un norte para nuestros jóvenes”, señaló Delgado, quien además valoró que diputados de bloques distintos (Maggio y Benítez Molas) trabajaran juntos en este reconocimiento.
Por su parte, la diputada Susana Maggio definió la jornada como una fecha para honrar la “humildad y obediencia” de Francisco, mientras que Benítez Molas resaltó su rol como visionario: “Fue un misionero que sacó a la Iglesia de la comodidad para llevarla a los márgenes, alertándonos sobre la cultura del descarte”.

Una escultura para el recuerdo
El recinto estuvo presidido por una escultura del Papa Francisco, obra del artista Santiago Guarneri, la cual será emplazada de forma definitiva próximamente en un espacio público a designar.
Del acto participaron también:
- Legisladores de diversos bloques y diputados con mandato cumplido.
- Integrantes de la Mesa Interreligiosa y representantes de comunidades religiosas locales.
- Delegaciones escolares de la ciudad.
El cierre de la ceremonia reforzó el llamado a la “globalización de la solidaridad”, uno de los pilares del mensaje que Jorge Bergoglio dejó al mundo.
