El espacio reúne a pequeños, medianos y grandes productores, industrias, organismos técnicos y entidades crediticias con un objetivo central: fortalecer la producción, industrialización y comercialización porcina en todo el territorio provincial.
La primera reunión, impulsada por el gobernador Leandro Zdero, contó con la participación de referentes del INTA, SENASA, la senadora Silvana Schneider, intendentes y autoridades nacionales. Orlando Morán, subsecretario de Coordinación del Ministerio de la Producción, destacó el logro: “Es una oportunidad única de tener a toda la gente trabajando de manera articulada”.
El arraigo rural y el potencial de una proteína clave
La subsecretaria de Ganadería y Producción Animal, Mariela Kasko, ponderó el impacto social y económico de la actividad, recordando que el cerdo representa la segunda proteína más consumida en el país.
“La producción porcina genera arraigo rural, devuelve vida al campo, genera empleo y movimiento en las comunidades, produciendo un importante derrame económico”, afirmó Kasko, al tiempo que elogió la calidad de los chacinados chaqueños y la “voluntad inquebrantable” del productor local.
Por su parte, el subsecretario de Industria, Patricio Amarilla, calificó la iniciativa como estratégica para optimizar la logística y beneficiar en cadena a productores de granos, granjas, frigoríficos y empresarios del sector.
Chaco, con ventajas competitivas ante los ojos del país
El director Nacional de Producción Porcina, Eduardo Terrado, estuvo presente en el encuentro constitutivo y resaltó el rol clave que juega la provincia en el mapa productivo gracias a sus recursos naturales:
- Insumos esenciales: El Chaco es un gran productor de soja y maíz, la base alimenticia para el desarrollo de esta actividad.
- Demanda global: El cerdo es la proteína animal más consumida en el planeta. “Estamos destinados a producir algo que el mundo necesita”, aseguró Terrado.
- Capital humano: El funcionario nacional celebró la amplia convocatoria que incluyó a escuelas agropecuarias e industriales, destacando las condiciones “inmejorables” de la Argentina cuando se combinan decisiones políticas firmes con el compromiso de los productores.
