El Comisario Sebastián Ramírez, destacó que “el tiempo es nuestro principal aliado. El mito urbano de que hay que esperar 24 o 48 horas para radicar una denuncia por desaparición es totalmente falso y perjudicial. La policía actúa de manera inmediata apenas se toma conocimiento del hecho”, enfatizó Ramírez durante el diálogo radial.
El protocolo de actuación inmediata
El jefe de la división especial explicó que, ante la sospecha o ausencia prolongada de una persona de sus ámbitos habituales, cualquier familiar, allegado o conocido puede presentarse en la comisaría más cercana o llamar a las líneas de emergencia (911 o 101) para activar el protocolo.
Una vez que ingresa la alerta, la División activa de manera simultánea una serie de pasos coordinados:
- Carga en el sistema unificado: Se suben los datos y la fotografía de la persona a una base de datos provincial y nacional para alertar a puestos camineros, terminales de ómnibus y aeropuertos.
- Articulación judicial: Se da intervención inmediata a la Fiscalía de Investigación Penal en turno, que rige las directivas legales del caso.
- Rastrillaje y campo: Equipos civiles y de la policía comunitaria comienzan el relevamiento en la última zona donde la persona fue vista.
El rol de la tecnología y las redes sociales
El Comisario Ramírez ponderó que el avance tecnológico ha modificado sustancialmente la efectividad de las búsquedas. Hoy en día, el rastreo de impacto de antenas de telefonía celular, el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, y el monitoreo de redes sociales son herramientas de cabecera para los investigadores.
Sin embargo, respecto a la difusión masiva en plataformas digitales por parte de la comunidad, el funcionario técnico dejó una advertencia importante:
“La viralización en redes ayuda muchísimo a que la sociedad esté alerta, pero siempre pedimos que la información esté canalizada de forma oficial. A veces, la difusión de datos erróneos o la falta de actualización cuando una persona ya apareció genera confusión en la comunidad y desvía recursos operativos que se necesitan en otros casos activos”.
Prevención y acompañamiento familiar
Finalmente, Ramírez señaló que una parte fundamental de la división a su cargo no solo se limita al rastreo físico, sino al abordaje interdisciplinario posterior. El área cuenta con gabinetes psicológicos y de asistencia social para acompañar tanto a la familia durante el proceso de angustia, como a la persona una vez localizada, buscando determinar las causas de fondo del extravío o la fuga de hogar, especialmente cuando se trata de menores de edad o adultos mayores.
