La intervención policial se inició a partir de datos recabados en tareas de calle. Al arribar al lugar, los efectivos constataron la irregularidad dominial del vehículo y comenzaron a entrevistarse con los vecinos de la zona para determinar la procedencia del mismo.
Verificación física y control de narcóticos
Mientras el personal policial realizaba las consultas a los registros oficiales y verificaba la numeración de chasis y motor para individualizar al titular registral, se hizo presente en el lugar una joven de 21 años. La mujer manifestó ser la poseedora actual del automóvil y exhibió la llave de ignición junto a la cédula de identificación, argumentando que el coche había quedado estacionado en ese sector debido a un desperfecto mecánico.
Ante la situación, la Fiscalía de Investigación Penal N° 1 de Sáenz Peña tomó intervención inmediata y ordenó una serie de peritajes rigurosos sobre el rodado:
- Inspección integral: A cargo de peritos especializados de la División Verificaciones.
- Control antinarcóticos: Se llevó a cabo una exhaustiva revisión del habitáculo y baúl con el can detector de sustancias prohibidas, de nombre “Sacha”.
Situación legal y cruce de datos
De forma complementaria, los sabuesos policiales realizaron cruces de información con distintas fuerzas federales de seguridad. Los primeros informes arrojaron que el Volkswagen Vento no registra requerimientos judiciales ni pedidos de secuestro activos en las bases de datos consultadas hasta el momento.
No obstante, por orden del magistrado interviniente, la justicia dispuso el secuestro preventivo del automóvil y de toda la documentación exhibida para continuar con las actuaciones de rigor y determinar la total transparencia de su situación legal antes de ser restituido.
