Los trabajos permitieron la recuperación total de un inmueble histórico de más de un siglo de antigüedad, adaptándolo con infraestructura moderna y equipamiento de primer nivel para la contención de la infancia local.
La comitiva oficial contó con la presencia de los ministros de Infraestructura, Hugo Domínguez, y de Desarrollo Humano, Diego Gutiérrez; la presidenta de la Fundación Soy Chaco, María Martina; y el intendente local, José García, además de autoridades municipales y vecinos de la comunidad. En la oportunidad, la fundación provincial entregó insumos esenciales para optimizar el funcionamiento diario del centro.
Durante su discurso, el mandatario provincial remarcó el esfuerzo financiero que demandó la culminación del proyecto, detallando que el Ejecutivo debió destrabar y gestionar el flujo de fondos provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). “Gestionar y resolver los problemas de la gente es una tarea de todos los días. Obras como esta dan alegría porque permiten compartir con las familias y ver en sus rostros la felicidad”, manifestó Zdero.
Detalles de la obra e impacto comunitario
El proyecto constructivo contempló la intervención de 250 metros cuadrados cubiertos y la delimitación de un predio exterior cercado de 500 metros cuadrados. Las remodelaciones incluyeron:
- Infraestructura edilicia: Construcción y adecuación de cuatro salas equipadas con sanitarios propios.
- Áreas comunes: Edificación de una cocina completa, módulos de baños integrales y un Salón de Usos Múltiples (SUM) acondicionado.
- Equipamiento: Instalación de equipos de aire acondicionado, sistemas de alarma, mobiliario áulico, juegos infantiles y electrodomésticos para el sector de cocina.
Por su parte, el titular de la cartera de Desarrollo Humano, Diego Gutiérrez, ponderó el impacto social de la obra: “A los 52 chicos les damos la alegría de contar con un nuevo edificio donde recibirán desayuno, almuerzo y podrán crecer y desarrollarse de la mejor manera”, indicó.
Ampliación de la capacidad de contención
El responsable de la institución, Gustavo Rodas, calificó la remodelación como una “demanda histórica” de la comunidad costera.
Actualmente, el CIFF N° 24 brinda cobertura y acompañamiento integral a 52 niños de la localidad —de los cuales 27 pertenecen a familias en situación de vulnerabilidad social—. En el establecimiento se dictan talleres pedagógicos, se realiza el seguimiento nutricional y de salud de los menores, y se articula de manera directa con efectores locales. Con la puesta en valor de este nuevo espacio físico, las autoridades confirmaron que la capacidad del centro se ampliará para albergar hasta 80 beneficiarios.
