Las jornadas, impulsadas a través del Programa de Educación para el Consumo, buscan dotar a los asistentes de herramientas prácticas que les permitan identificar maniobras de engaño, resguardar sus datos personales y evitar los frecuentes fraudes digitales que tienen a este sector de la población como uno de sus principales blancos.
Modalidades delictivas bajo la lupa
Durante los encuentros, los especialistas detallan cuáles son las estrategias más utilizadas por los ciberdelincuentes en la actualidad, entre las que se destacan:
- Llamados telefónicos fraudulentos (cuentos del tío o falsas acreditaciones).
- Mensajes de WhatsApp falsos suplantando la identidad de entidades bancarias o familiares.
- Correos electrónicos apócrifos (phishing) diseñados para capturar claves y datos bancarios.
Al respecto, Fabio Maciel, integrante del Programa de Educación para el Consumo, remarcó la necesidad de democratizar el acceso a esta información para garantizar un entorno digital más seguro.
“La prevención y el conocimiento son las mejores herramientas para evitar caer en este tipo de delitos”, afirmó el funcionario, haciendo hincapié en la importancia de brindar pautas claras y accesibles.
Despliegue en territorio
Los talleres se replican de manera descentralizada tanto en distintos barrios de la capital chaqueña como en diversas localidades del interior provincial. Para lograr una mayor convocatoria, las actividades se coordinan directamente en centros de jubilados, clubes y espacios comunitarios de referencia, propiciando un ámbito donde los adultos mayores también puedan compartir sus propias experiencias y evacuar dudas.
Desde la conducción de Defensa al Consumidor ratificaron que la educación y la prevención se consolidan como los pilares esenciales para consolidar una ciudadanía informada, reduciendo la vulnerabilidad social ante el avance y la complejidad de las nuevas tecnologías.
