Alertó sobre la sobreexposición de menores en redes sociales y la importancia del consentimiento parental y digital.
En el marco de una jornada de capacitación sobre bullying, ciberbullying y sharenting en la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), el Dr. Santiago Resett, principal disertante del evento, dialogó con Radio La Red para concientizar sobre las problemáticas que afectan a niños y adolescentes en el entorno virtual.
El fenómeno del “sharenting” bajo la lupa
Uno de los conceptos centrales de la charla fue el sharenting, un término derivado del inglés (share: compartir y parenting: paternidad) que refiere a la práctica de los adultos de documentar y compartir de forma excesiva la vida de sus hijos en redes sociales.
Resett explicó que, aunque muchas veces se hace con buena intención, esta conducta expone información delicada. “Damos información personal muy delicada; muchas veces se arroba nombre y apellido, y aparecen con el uniforme de la escuela”, advirtió el profesional, señalando que este material puede ser utilizado por adultos con malas intenciones, como en casos de grooming, o por otros menores para realizar burlas y bullying.
La falsa seguridad del hogar
El especialista hizo hincapié en que estar dentro de casa no garantiza protección si el menor tiene acceso sin supervisión a dispositivos digitales. “Estamos minimizando los riesgos del mundo virtual que los tiene igual que el mundo offline”, afirmó.
Entre las amenazas mencionadas, Resett destacó:
- Contenidos inapropiados: Acceso a pornografía extrema o grupos de WhatsApp con imágenes de abuso sexual.
- Plataformas de riesgo: Redes como TikTok e Instagram, que resultan más adictivas, o Telegram, que carece de filtros de seguridad.
- Videojuegos y Metaversos: Espacios como Roblox, donde la interacción con extraños es constante.
- Nuevas amenazas: El uso de la inteligencia artificial para crear contenidos falsos o alterar imágenes de menores, un problema que ya cuenta con antecedentes judiciales en el país.
Educación y consentimiento desde la casa
Para Resett, la prevención debe comenzar en el hogar a través de la enseñanza del uso responsable y la solicitud de consentimiento. “A los 9 años ya podés trabajar preguntándole: ‘¿te molesta que te saque una foto?'”, sugirió el licenciado, explicando que esto ayuda a que el niño aprenda a protegerse también cuando otros quieran fotografiarlo sin su permiso.
Asimismo, recomendó que, si se desea compartir fotos con la familia, se utilicen canales privados como grupos de WhatsApp en lugar de perfiles abiertos en Facebook o Instagram, donde la imagen queda expuesta masivamente.
Detalles de la jornada
La capacitación, destinada a docentes, padres y profesionales, se desarrolla de forma gratuita en la Sala del Consejo de la UNCAUS y también cuenta con modalidad virtual a través de la plataforma Zoom para fomentar una mayor convocatoria. El objetivo primordial es la identificación temprana de estas conductas para evitar daños psicológicos profundos en los menores.
“Los niños y adolescentes tienen que estar jugando, incentivándoles la creatividad y estudiando. Los espacios virtuales deben existir, pero bajo monitoreo y responsabilidad adulta”, concluyó Resett.
