En las últimas horas, se inició la instalación de un moderno equipamiento tecnológico en la obra de toma —ubicada a la vera del río Paraná— diseñado para garantizar la seguridad operacional y la confiabilidad de una de las infraestructuras hídricas más importantes de la provincia.
Los trabajos consisten en el montaje de un sistema de protección hidráulica compuesto por tres tanques hidroneumáticos de 53.000 litros cada uno y un tanque adicional de 26 metros cúbicos. Esta obra estratégica, cuya financiación está a cargo del Gobierno Nacional, representa una etapa fundamental para la futura puesta en funcionamiento integral del sistema.
¿Qué es el “golpe de ariete” y cómo se evitará?
El presidente de Sameep, Nicolás Diez, supervisó las tareas y explicó que los nuevos equipos cumplen una función crítica: proteger las conducciones de acero al carbono y hierro dúctil frente a los efectos del denominado “golpe de ariete”.
Este fenómeno hidráulico se produce cuando se generan cambios bruscos en la velocidad de circulación del agua dentro de las tuberías, una situación que ocurre principalmente ante cortes de energía eléctrica o paradas imprevistas de las estaciones de bombeo.
Por su parte, el coordinador general del Segundo Acueducto, el ingeniero Mario Ropelato, detalló técnicamente el riesgo que se elimina con esta tecnología:
- El problema: Al detenerse las bombas por un corte de luz, el agua que viaja a gran velocidad tiende a seguir su movimiento por inercia. Esto genera ondas de presión (sobrepresiones y depresiones) que recorren la cañería.
- El peligro: Dichas ondas generan esfuerzos mecánicos no previstos que comprometen la vida útil de los materiales y pueden causar graves daños estructurales o rupturas masivas.
- La solución: Los tanques hidroneumáticos absorben ese impacto, estabilizan la presión de la red y garantizan la continuidad del suministro sin riesgo de averías.
Un impacto directo para miles de familias del interior
El Segundo Acueducto ya se encuentra operando de forma parcial y enviando el recurso a diversas comunidades de la provincia, pero la meta final está cada vez más cerca.
“Continuamos avanzando con la construcción de esta megaobra que, una vez finalizada en su totalidad, llegará de manera directa e indirecta con el recurso vital a más de 40 localidades de la provincia”, destacó Nicolás Diez.
La instalación de los equipos fue fiscalizada además por los ingenieros Luis Zurlo y Mariano Larrea, representantes de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) encargada de los trabajos, consolidando un paso clave para el desarrollo del interior chaqueño.
