En una cumbre de alta relevancia institucional y productiva, los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero; de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y de Santiago del Estero, Elías Suárez, se reunieron para unificar estrategias de cara al inminente impacto del fenómeno climático de “El Niño”.
El encuentro, que contó con el respaldo financiero y técnico del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, apuntó a coordinar un plan de contingencia inmediato y obras de infraestructura a largo plazo para la macro-región.
Los Bajos Submeridionales representan uno de los sistemas de humedales más extensos y críticos de la Argentina, abarcando una superficie de entre 8 y 9 millones de hectáreas distribuidas entre las tres provincias. Debido a su enorme valor ambiental y su rol como motor agropecuario, cualquier alteración climática golpea de forma directa la economía de miles de productores del interior.

Acción inmediata frente a la emergencia climática
Durante la mesa de trabajo, el mandatario chaqueño Leandro Zdero hizo hincapié en que, si bien el Plan Director contempla metas estructurales, la urgencia meteorológica obliga a acelerar los tiempos del Estado.
“Más allá de los avances a mediano y largo plazo, hoy nos convoca una situación crítica por la que atravesará la región. Es inmediato tener acciones preventivas concretas para afrontar el fenómeno de El Niño. Una de nuestras premisas es acompañar al sector productivo, que es el principal aliado para el crecimiento”, enfatizó Zdero.
En sintonía, el santafesino Maximiliano Pullaro advirtió sobre la necesidad de prepararse para un escenario de abundantes precipitaciones en lapsos muy cortos de tiempo: “Es fundamental la infraestructura a largo plazo para ganar más hectáreas destinadas a la generación de riqueza, pero hoy es urgente pensar en políticas a corto plazo que sirvan para minimizar los excesos hídricos que tendremos en lo inmediato”.
Monitoreo en tiempo real y el rol del CFI
El resultado central de la jornada fue la firma de un convenio marco con el CFI que profundiza el financiamiento técnico de la cuenca y establece un consejo de monitoreo interprovincial permanente.
El secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, destacó que el manejo de la cuenca se consolidó como una política de Estado que trasciende los turnos de gestión. Detalló que las provincias cuentan ahora con una ventaja estratégica clave: la disponibilidad de datos precisos gracias a una red de más de 54 estaciones hidrometeorológicas activas que producen información en tiempo real sobre variables hídricas, productivas y socioambientales, permitiendo un manejo mucho más inteligente y anticipatorio ante las contingencias que se avecinan.
