La Administración Provincial del Agua (APA) emitió un aviso preventivo para la población de las zonas ribereñas ante un inminente incremento en los niveles del río Paraná durante los próximos días. Las autoridades aclararon que, si bien la situación demanda atención y cuidados, no se trata de un escenario de emergencia.
El aumento de los caudales responde directamente a las copiosas precipitaciones registradas en la cuenca media y baja del río Iguazú. Como consecuencia de este escenario hídrico, las represas de Itaipú y Yacyretá aumentaron sus erogaciones para regular el volumen de agua almacenado, liberando un mayor flujo aguas abajo.
Dado que el Paraná se encontraba en marcas relativamente bajas antes de este fenómeno, los especialistas estiman que la estructura del río absorberá el impacto sin generar inconvenientes de magnitud en el corto plazo.
Explicación científica: ¿Por qué sube el río?
Desde la APA se enfatizó una aclaración meteorológica clave: este fenómeno no está vinculado al fenómeno climático de El Niño.
El causante directo es la influencia del Sistema de Monzón de América del Sur (SAM), que descargó fuertes tormentas sobre la cuenca del río Iguazú. Al tener las represas ubicadas aguas arriba de las Cataratas una capacidad de amortiguación limitada, los excedentes de agua son derivados de forma inevitable hacia el cauce del Paraná.
El estado de los ríos (Informe hidrológico)
Las mediciones oficiales exponen el comportamiento de los principales cursos de agua de la región:
- Río Iguazú (Aguas altas): Registra un marcado ascenso, alcanzando los 3,96 metros en Andresito y los 16 metros en Puerto Iguazú.
- Río Paraná (Aguas medias): En el tramo argentino-paraguayo muestra una tendencia alcista, marcando 10,12 metros en Posadas, 3,12 metros en Corrientes y 3,20 metros en Barranqueras.
- Río Paraguay (Aguas medias): Mantiene un ascenso moderado, situándose en 3,20 metros en Pilcomayo, 4,50 metros en Formosa y 3,58 metros en la Isla del Cerrito.
Recomendaciones fundamentales para la población
Ante la variación del pelo de agua, el organismo solicitó responsabilidad y prevención a los sectores potencialmente afectados:
- Pescadores y navegantes: Tomar máximos recaudos al desarrollar actividades comerciales o recreativas por la modificación de las corrientes.
- Familias ribereñas: Monitorear los sectores bajos de la costa que son propensos a anegamientos repentinos.
- Turistas y acampantes: Evitar el pernocte o asentamiento de campamentos en áreas de playa o banquinas inundables.
Monitoreo continuo: La APA ratificó que mantendrá una vigilancia permanente sobre la evolución de las cuencas y emitirá nuevos comunicados oficiales en caso de detectarse variaciones significativas que modifiquen el estado de alerta actual.
