El Gobierno del Chaco, a través de la Administración Provincial del Agua (APA), puso en marcha una nueva campaña de monitoreo y control en la región de los Bajos Submeridionales. Se trata de un área de vital importancia estratégica debido a su enorme valor ambiental, hídrico y productivo para todo el norte argentino.
Las tareas se llevan adelante bajo la órbita del Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica de los Bajos Submeridionales (CIRHBAS). En este espacio, los especialistas chaqueños trabajan codo a codo con técnicos de la provincia de Santa Fe y de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, unificando criterios para una gestión integrada del recurso.
Datos científicos para la toma de decisiones
Durante las jornadas de campo, el equipo técnico realiza relevamientos y toma de muestras en puntos críticos y estratégicos de la cuenca. Estos estudios permiten evaluar en tiempo real el estado tanto de las aguas superficiales como de las subterráneas.
Desde la APA señalaron que el objetivo primordial de estas mediciones periódicas es:
- Generar información científica confiable y actualizada.
- Conocer la evolución química y biológica del agua.
- Detectar de manera temprana posibles alteraciones contaminantes o cambios en el suelo.
- Diseñar herramientas de planificación para un desarrollo productivo sostenible.
Sello profesional: La delegación chaqueña de la Dirección de Preservación del Recurso de la APA estuvo integrada por la licenciada Maribel Boccalandro, la magíster Natalia Polich y la especialista Silvana Rodríguez Soler, quienes conforman el equipo permanente de seguimiento ambiental.
Un frente común por un recurso clave
Este esfuerzo conjunto busca consolidar una política de Estado basada en la evidencia. Al compartir datos con los organismos nacionales y las provincias vecinas, se fomenta el intercambio de conocimientos indispensables para proteger los ecosistemas locales, potenciar la producción ganadera y agrícola, y garantizar el acceso seguro al agua para las comunidades de la región.
