En una entrevista brindada tras el cierre de la Sexta Feria del Libro de Sáenz Peña, la subsecretaria de Letras, Silvia Macías, compartió sus reflexiones sobre el evento que movilizó a la ciudad. A pesar de encontrarse en la ciudad de Resistencia, la funcionaria destacó la importancia de las actividades realizadas y el impacto positivo en quienes participaron activamente de las propuestas.
El brillo de la narración oral
Uno de los puntos más altos de esta edición fue la visita de Claudio Ledesma, un narrador de renombre en toda Latinoamérica. Según Macías, los cuatro talleres ofrecidos por el profesional superaron las expectativas, logrando “encantar” tanto a docentes como a alumnos.
“Los niños de la escuela Rosello dejaron una impresión increíble en el narrador; él se fue conmovido por el cariño y el afecto recibido”, relató la subsecretaria, subrayando que la sola presencia de Ledesma justificó ampliamente la realización de la feria.
Preocupación por el desinterés y la “pereza” educativa
Pese al éxito de las actividades principales, Macías no ocultó su preocupación por la baja concurrencia en talleres que abordaban temáticas sensibles como la adicción a los juegos en red (a cargo de Lola Molinas) o la comunicación con niños con dificultades de expresión (dictado por la licenciada Cetus).
“Lamentablemente, el acompañamiento de padres y educadores fue escaso. No sé si atribuirlo al frío o a un desinterés generalizado”, señaló la funcionaria. En este sentido, fue crítica con el ámbito educativo actual: “Hay cierta pereza o desinterés que repercute en lo más valioso que tenemos, que son nuestros niños”. Macías enfatizó que muchos padres y docentes se preocupan por los problemas en el aula o el hogar, pero no “se ocupan” de aprovechar las herramientas gratuitas y de calidad que se ofrecen para abordarlos.
Como ejemplo de la utilidad de estos espacios, mencionó que gracias a una de las charlas se difundió la existencia de un centro especializado y gratuito para la atención de adicciones en Sáenz Peña, un recurso vital que muchos asistentes desconocían.
Un saldo positivo en lo comercial y cultural
En cuanto al sector editorial, el balance fue satisfactorio considerando el contexto económico actual. Macías señaló que la feria funcionó como una “gran vidriera” para los libreros locales, permitiéndoles mostrar novedades bibliográficas y concretar ventas. Citó el caso de Eliana Acevedo, dueña de “La Libre”, quien calificó el saldo como muy positivo.
La propuesta cultural también dio espacio a talentos locales, destacándose una banda de jazz y el dúo “Ruinas”, quienes sorprendieron gratamente a la organización.
Mirada hacia el futuro
De cara al próximo año, la subsecretaria de Letras afirmó que se continuará apostando por ofrecer lo mejor de la cultura y las letras, aunque reconoció la necesidad de insistir más en las tareas de difusión.
“La cultura y la lectura son alimentos necesarios para el espíritu, pero a veces no se las valoriza como debería”, concluyó Macías, reafirmando su compromiso de seguir trabajando, de manera silenciosa pero constante, por la comunidad saenzpeñense
