En entrevista con Radio La Red 92.9 MHz, Alicia Azula compartió su preocupación por las graves consecuencias que generan las reiteradas interrupciones en el Puente General Belgrano. “Consideré y propuse la idea de que necesitamos un servicio de balsa como alternativa”, afirmó, subrayando que la iniciativa surge tras analizar los problemas que ocasiona tener el puente interrumpido durante varias horas.
Interés privado y capacidad operativa
La propuesta ya ha despertado el interés del sector privado. Azula confirmó que mantuvo contacto con un empresario paraguayo de la Naviera Yerutí, quien manifestó la intención de operar el servicio. El proyecto contempla una balsa con capacidad para transportar 20 camiones y 60 personas, lo que representaría un alivio significativo para la infraestructura actual.
“Creo que tendríamos que regular y legislar para que los camiones pasen por balsa y, de esa manera, descongestionar el puente”, explicó la funcionaria. Esta medida busca evitar que un siniestro vial —especialmente cuando involucra a vehículos de gran porte— paralice por completo la conexión entre las dos provincias, afectando a miles de personas que cruzan diariamente por trabajo, estudio o salud.
El peso del Corredor Bioceánico
La Administradora del Puerto destacó que la realidad actual es muy distinta a la de décadas pasadas debido al crecimiento de la producción regional. El flujo permanente de camiones provenientes de Paraguay, el sur de Brasil y la Mesopotamia, que utilizan la Ruta 16 como parte del Corredor Bioceánico hacia el Pacífico, garantiza, según Azula, la rentabilidad del servicio.
“Un siniestro con un camión equivale a un corte total del puente”, advirtió Azula, señalando que la falta de un segundo puente materializado obliga a buscar soluciones inmediatas. “Un camión que no pueda pasar por 24 o 48 horas genera colas de kilómetros y un impacto económico importante”.
Turismo y potencial regional
Más allá del transporte de carga, el regreso de las balsas se perfila como un motor para la economía local y el turismo. Azula recordó con nostalgia el antiguo sistema de “vaporcitos” y lanchones que funcionaba antes de la inauguración del puente.
Incluso mencionó proyectos más ambiciosos, como la idea de un funicular para cruzar el Paraná, una propuesta que ha conversado con el intendente de Corrientes, Eduardo Tassano. “Nuestro Paraná es majestuoso y esa visión desde arriba tiene que ser algo grandioso; podría ser un centro de atracción turística único a 1000 kilómetros a la redonda”, destacó.
El camino hacia la concreción
Para que este proyecto se convierta en realidad, Azula enfatizó que se requiere un acuerdo entre los gobiernos de Chaco y Corrientes, además de un marco regulatorio que incentive al sector privado a invertir.
“Estamos abriendo el paraguas antes de que llueva”, concluyó, haciendo un llamado a poner el tema en la agenda pública para anticiparse a los problemas y garantizar el bienestar de los ciudadanos de ambas orillas.
