La pieza de arte será subastada con un fin solidario y ambiental: destinar la totalidad de lo recaudado a la restauración ecológica de los bosques nativos de la provincia.
Transformar el dolor en esperanza y naturaleza
La “Rosa de la Paz” es una de las creaciones más representativas del orfebre, confeccionada a partir de la fundición de proyectiles y material bélico recuperado de diversos conflictos armados, incluida la Guerra de Malvinas.
Tras su exhibición pública en el predio del Parque Intercultural “2 de Febrero”, la obra saldrá a subasta para financiar programas concretos de desarrollo sostenible y reforestación en suelo chaqueño.
“Tengo un enorme cariño por el Chaco, vengo desde antes de que existiera la Bienal. Lo que hacemos con esta obra es transformar material de guerra en un mensaje de paz y arte, buscando además generar soluciones económicas para causas tan urgentes como la restauración de nuestras masas forestales”, expresó Pallarols, quien celebró ser recibido por las autoridades provinciales.
El arte como herramienta de impacto social y ambiental
Por su parte, el ministro de la Producción y el Desarrollo Económico Sostenible, Oscar Dudik, destacó la trascendencia de la iniciativa: “Esta pieza posee un valor simbólico incalculable, pero además tendrá un impacto concreto. Los recursos obtenidos permitirán fortalecer la recuperación de nuestros bosques, demostrando que la cultura puede trascender lo artístico y convertirse en una herramienta real de desarrollo sostenible”.
Del encuentro oficial participaron también la secretaria coordinadora de Gabinete, Carolina Meiriño; el ministro de Hacienda, Alejandro Abraam; el presidente del Instituto de Cultura, Mario Zorrilla; autoridades de Fiduciaria del Norte S.A., y los titulares de la Fundación Urunday, José Eidman, y de la Fundación Chaco Cultural, Gonzalo Suárez López.
