En un emotivo acto desarrollado en el stand institucional de IACCO en la Bienal Internacional de Esculturas, el reconocido orfebre Juan Carlos Pallarols hizo entrega de la “Rosa de la Paz” a las autoridades de la Fundación Los Dinosaurios. La obra, elaborada a partir de vainas servidas de la Guerra de Malvinas transformadas en metal de unión, reconoce el esfuerzo privado e institucional detrás del primer Instituto de Alta Complejidad Oncológico y Cardiológico de la provincia.
“Desde 1982 decidimos hacer estas rosas con las vainas que quedaron de la guerra. Este material bélico, transformado en material de paz y amor, ahora está en manos de este proyecto maravilloso que se está haciendo en Chaco”, expresó Pallarols al entregar la pieza artesanal.
El referente del Consejo de Administración de la fundación, Rubén Ruffino, recibió la distinción acompañado por el presidente de la Fundación Urunday, José Eidman, junto a profesionales, técnicos y aportantes del proyecto.
Al respecto, Ruffino reflexionó sobre el significado del gesto: “Recibir esta Rosa de la Paz tiene un simbolismo muy grande: llevar concordia y armonía. Los argentinos a veces no nos podemos poner de acuerdo en proyectos del bien común, por eso la obra de IACCO cobra un valor trascendental”.
Respuesta a una necesidad histórica en la provincia
El IACCO es una institución privada sin fines de lucro impulsada por la Fundación Los Dinosaurios —integrada por empleados y ex empleados del Nuevo Banco del Chaco— junto a profesionales de la medicina. La obra, que se ejecuta en la localidad de Fontana con financiamiento del sector empresarial y aportes de trabajadores, busca evitar que las familias chaqueñas deban trasladarse a otras provincias ante diagnósticos complejos.
- Impacto sanitario: Brindará atención especializada de alta complejidad en cardiología y oncología.
- Impacto económico: Reducirá los abultados costos que representan los derivados a centros de salud fuera del Chaco.
- Modelo de gestión: Se financia íntegramente mediante el compromiso del sector privado y la sociedad civil.
“El drama de las familias cuando un integrante se enferma y tiene que viajar lejos fue lo que nos motivó para hacer realidad este sueño: solucionar el problema de la gente. El impacto social y de salud para Fontana y todo el Chaco va a ser impresionante”, concluyó Ruffino.
