La Municipalidad local, mediante la Secretaría de Cultura, avanza en la ejecución de un programa de talleres musicales de guitarra y bombo dirigido a personas privadas de la libertad. La iniciativa se concreta en el marco de un convenio de cooperación institucional con el Servicio Penitenciario Provincial.
El programa busca garantizar el acceso a la cultura y utilizar la expresión artística como un canal para el desarrollo personal, fomentando valores como el trabajo en equipo, la disciplina, el respeto y la responsabilidad, pilares fundamentales en el proceso de reinserción social.
Formación artística y estímulo a la conducta
Los talleres se dictan con periodicidad semanal en un espacio acondicionado dentro del establecimiento penitenciario. Las clases están a cargo de profesores pertenecientes a la plantilla de la Secretaría de Cultura, quienes guían a los alumnos desde la iniciación musical hasta la ejecución de niveles más avanzados.
La participación en el taller está articulada como un incentivo institucional:
- Destinatarios: Está dirigido a internos que registran buena conducta.
- Objetivo: Constituye un reconocimiento al compromiso individual y un estímulo para la proyección de un plan de vida basado en la superación personal y el esfuerzo.
El arte como herramienta de inclusión
Desde la gestión municipal remarcaron la importancia de descentralizar las actividades culturales para alcanzar a todos los sectores de la comunidad.
“Creemos firmemente en el poder transformador del arte. La música no solo enseña una disciplina, sino que también despierta emociones, estimula la creatividad y abre nuevas posibilidades para quienes buscan reconstruir su futuro”, destacaron desde la Secretaría de Cultura.
Con esta propuesta, el Municipio reafirma su línea de políticas públicas orientadas a promover la inclusión social y la igualdad de oportunidades a través del ejercicio de los derechos culturales.
