A una semana del cierre de una nueva edición del evento cultural más emblemático de la región, las autoridades del Instituto de Cultura del Chaco realizaron este martes una evaluación formal de la Bienal del Chaco 2026. En sus conclusiones, destacaron la histórica afluencia de público y la efectividad del esquema de trabajo conjunto implementado entre el Ejecutivo provincial, las empresas privadas y la Fundación Urunday.
El presidente del organismo, Mario Zorrilla, junto a la vicepresidenta, Daniela Valdez, detallaron que la Bienal captó la asistencia de más de 1.700.000 personas a lo largo de sus diez jornadas de exposición y concurso, ratificando su estatus como polo de desarrollo hídrico-cultural, turístico y comercial para el Norte Grande.
Motor económico y vidriera federal para los municipios
Durante la presentación del balance, Mario Zorrilla puso en valor la capacidad del evento para dinamizar la economía regional y ponderó el despliegue técnico del personal chaqueño a cargo de la logística y los escenarios:
“La Bienal es un motor de desarrollo económico para la región y, en esta edición, permitió mostrar el trabajo que impulsa el Gobierno del Chaco en materia de gestión cultural. El gran trabajo que llevaron adelante [los técnicos] posibilitó que miles de personas disfrutaran de propuestas de primer nivel”, precisó el funcionario.
Asimismo, se celebró la fuerte impronta federal de esta edición, la cual otorgó espacios específicos a las distintas municipalidades del interior chaqueño para exhibir sus expresiones artísticas, artesanías e identidad productiva ante el público masivo.
Coordinación operativa y asociativismo
A su turno, la vicepresidenta Daniela Valdez hizo foco en el modelo asociativo que sostiene al megaevento, describiéndolo como una “plataforma de trabajo colaborativo” donde la confluencia del Estado, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil garantiza estándares internacionales de excelencia.
Finalmente, las autoridades extendieron un agradecimiento al personal estatal y de servicios públicos que garantizó la operatividad, el orden vial y el mantenimiento higiénico del predio durante los diez días de convocatoria continua, permitiendo que la masiva afluencia se desarrollara sin incidentes y en un entorno óptimo.
