De acuerdo con el relevamiento, las ventas registraron un descenso interanual del 3,8%, mientras que la comparación con el mes anterior (junio) también arrojó una contracción del 2,1%. Con estos números, el sector acumula un retroceso del 2,7% en los primeros siete meses del año.
Desde la entidad explicaron que la desaceleración respondió directamente al agotamiento del impacto que tuvo el aguinaldo en junio. Al desaparecer esa liquidez extraordinaria, y sumarse el fuerte impacto de las tarifas de servicios invernales sobre los presupuestos familiares, el consumidor profundizó su cautela y restringió los gastos.
El consumo se refugia en lo indispensable y se estancan las inversiones
El comportamiento de la demanda durante julio se caracterizó por ser “defensiva y fragmentada”. Ante la pérdida de poder adquisitivo, las familias priorizaron la compra de bienes indispensables de la canasta básica, fármacos recetados e insumos de reposición inmediata, postergando de manera sistemática los bienes durables, la indumentaria y el amoblamiento.
Por el lado de la oferta, los comerciantes dependieron fuertemente de promociones bancarias, billeteras digitales y descuentos en efectivo para concretar operaciones, debido a que los márgenes crediticios de los clientes están saturados. A esto se suma la compresión de la rentabilidad pyme por el alza en costos de reposición, logística y la competencia informal.
Ante este panorama, la cautela financiera es la norma: el 61,5% de los locales juzgó que la coyuntura es desfavorable para concretar nuevas inversiones de capital, un 24,5% prefirió no definir postura y apenas un 14% la consideró oportuna.
Radiografía del sector: Percepción actual y expectativas
El humor del comerciante pyme muestra un leve incremento del pesimismo respecto a los meses previos, aunque convive con una luz de optimismo de cara al mediano plazo:
- Estado actual del negocio: El 48,1% de los encuestados sostuvo que su actividad se mantuvo estable frente al año pasado (dos puntos menos que en junio). Este retroceso alimentó las valoraciones negativas: los comercios que definieron su escenario operativo como desfavorable treparon del 43,1% al 44,5%.
- Proyecciones a 12 meses: El 46,3% prevé que su nivel de actividad no variará. Sin embargo, el optimismo avanzó 4,7 puntos porcentuales, alcanzando al 42,4% de los comerciantes que espera un escenario futuro más favorable. El 11,3% restante aguarda un deterioro.
Análisis por sectores: Textil y Bazar, los más golpeados
El informe de CAME detalla que seis de las siete actividades relevadas mostraron caídas en la comparación interanual, salvándose únicamente el rubro vinculado a las reformas y la construcción.
| Rubro Comercial | Variación Interanual (Julio) | Estado del Sector |
| Textil e indumentaria | -5,6% | El de mayor caída; fuerte postergación de compra. |
| Bazar, decoración, textiles hogar y muebles | -5,5% | Freno total en decisiones de compra de bienes durables. |
| Alimentos y bebidas | -5,4% | Refleja la contracción incluso en productos esenciales. |
| Ferretería, materiales eléctricos y construcción | +1,0% | El único sector en terreno positivo, impulsado por insumos de reposición. |
