Con un enfoque centrado en la seguridad, el instinto y la corresponsabilidad, la especialista abordó desde la higiene hasta el rol fundamental del padre.
El vínculo y la lactancia: “Paternar” no es “ayudar”
La vuelta al hogar suele ocurrir entre las 48 y 72 horas posteriores al nacimiento. En este contexto, la Dra. Salmon destacó que la lactancia requiere paciencia y que el contacto piel a piel es fundamental para crear niños seguros e independientes.
Un punto que generó debate en el estudio fue el rol del padre. La doctora fue tajante: “El padre no ayuda, el padre paterna”. Subrayó la importancia de que el progenitor cubra su rol, permitiendo el contacto piel a piel incluso cuando el bebé llora con la madre por sentir el olor a leche y buscar la teta. Además, se discutió la necesidad de ampliar las licencias de paternidad, que actualmente son de apenas dos días, insuficientes para el proceso de adaptación familiar.
Sueño seguro y prevención de riesgos
Uno de los temas más críticos fue la seguridad al dormir para prevenir la muerte súbita del lactante. Las recomendaciones principales incluyen:
- Superficie firme: El colchón no debe hundirse.
- Cuna despejada: No deben usarse almohadas, peluches ni chichoneras.
- Posición: El bebé debe dormir siempre boca arriba o de costado, nunca boca abajo.
- Ubicación en la cuna: Los pies del bebé deben tocar el fondo de la cuna para evitar que se deslice bajo las sábanas y se sofoque.
Higiene y cuidados de la piel
La piel del recién nacido es extremadamente sensible, por lo que la Dra. Salmon desmitificó varias prácticas comunes:
- Baño rápido: Deben ser de 2 a 3 minutos, con poca agua (10-12 cm) y usando jabones tipo “syndet” (sin detergentes).
- Uñas y manos: No se deben usar cortauñas hasta el año; en su lugar, se deben usar limas finas. Tampoco se recomienda el uso de manoplas, ya que pueden causar lesiones por hilos sueltos y limitan la exploración del bebé.
- Cordón umbilical: Se puede limpiar con alcohol al 70% o simplemente dejar secar al aire, asegurándose de que quede por fuera del pañal.
- Ropa: Evitar elásticos que marquen la piel y no usar perfumes directamente sobre el bebé.
El entorno y las visitas
La especialista recomendó evitar visitas durante la primera semana para permitir la adaptación del binomio madre-hijo y proteger al recién nacido de virus respiratorios. Asimismo, instó a los familiares a ser respetuosos y no invadir el espacio de los nuevos padres.
En cuanto al ambiente, sugirió airear las habitaciones, mantener niveles de calefacción moderados y evitar la exposición solar directa, ya que no se pueden usar protectores solares ni repelentes en los primeros meses.
Controles médicos indispensables
Finalmente, recordó que el primer control pediátrico debe realizarse a los 7 días. En esta etapa son fundamentales las pesquisas: el estudio auditivo, el fondo de ojo y la prueba del talón (para detectar enfermedades congénitas), además de conocer el grupo sanguíneo del bebé para evitar pinchazos innecesarios a futuro.
“Sigan sus instintos”, concluyó la Dra. Salmon, enfatizando que este periodo, aunque lleno de miedos, debe ser un momento de disfrute y aprendizaje compartido.
