El arte urbano tiene la particularidad de fundirse con el paisaje cotidiano, de acompañar el andar de los vecinos y de transformar espacios comunes en galerías a cielo abierto. En Sáenz Peña, gran parte de esa transformación lleva la firma y el cincel de Rubén Darío Marcoff.
Con 26 años de trayectoria y una vida dedicada a dar forma a la madera, el cemento y el metal, el artista vive hoy un momento de especial reconocimiento al haber sido seleccionado en la terna de los Premios Iberá como mejor escultor.
En una entrevista exclusiva con Radio La Red (92.9 MHz), Marcov compartió su emoción por esta nominación, repasó el largo camino recorrido y adelantó los ambiciosos proyectos que hoy ocupan sus días, desde murales históricos hasta encuentros internacionales de escultura.
Un Reconocimiento a la Excelencia del Nordeste
Los Premios Iberá, que este año celebran su tercera edición en la provincia de Corrientes, se han consolidado como el evento que reconoce la excelencia en el arte, la moda, el diseño y la comunicación en todo el Nordeste argentino (NEA), abarcando Chaco, Formosa y Corrientes.
La gala de premiación se llevará a cabo el próximo 20 de septiembre, fecha en la que se develarán los ganadores de cada categoría. Para Marcov, la nominación ya representa un galardón en sí misma: “Igualmente me siento muy contento por estar porque es un momento muy especial para todos los artistas que están trabajando día a día y bueno, un reconocimiento de esta manera te impulsa mucho más y te motiva”, expresó con sencillez.
La categoría de Mejor Escultor cuenta con una fuerte presencia chaqueña, compartiendo terna con otros destacados colegas de la provincia como Eric Azcarza, Eric Pértile y Mariela Silvana Mendieta.
El proceso de selección combina la evaluación de un jurado de expertos con la participación de la comunidad. El jurado analiza minuciosamente el currículum detallado y la trayectoria de cada artista, además de sus redes sociales.
Por su parte, el público puede sumar su apoyo a través del sitio web oficial www.educativa21.com (o educativa221.com), donde el voto de la gente funciona como un punto adicional de respaldo para el artista: “El voto de la gente es un plus más, un referencial para que el jurado tenga conocimiento”, explicó el escultor, invitando a la comunidad a sumarse a la votación.
Veintiséis Años de Oficio: El Arte de Esperar el Momento
Aunque hoy sus animales de la Avenida 33 y sus murales son una marca registrada de Sáenz Peña, el camino de Marcoff no siempre se transitó en su tierra natal. De sus 26 años dedicados a la escultura, recién hace ocho años comenzó a trabajar formalmente en su ciudad.
“Yo comencé en el año 2000 a trabajar al público, pero llevó mucho tiempo. Estuve mucho tiempo trabajando afuera: Córdoba, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe”, rememoró. Durante ese extenso período de producción fuera de su provincia, el artista se dedicó a realizar obras de menor escala, principalmente en madera, perfeccionando sus técnicas y acumulando un valioso aprendizaje.
Para Marcov, la escultura es un oficio de constante evolución que abarca múltiples saberes: “Escultura abarca carpintería, herrería, albañilería… se usan muchos materiales diferentes y, como abarca tanto, lleva tiempo aprender”. Esa constante búsqueda de perfeccionamiento lo llevó incluso a realizar un taller de especialización en Buenos Aires para dominar la proporción humana antes de encarar desafíos monumentales, como las imponentes representaciones de los papas Juan Pablo II y Francisco.
Actualmente, Marcoff trabaja de manera solitaria tras haber compartido un tiempo de labor junto a su colega y amigo Chuc Gómez, quien lo ayudaba en las tareas de mayor fuerza y en el manejo del cemento.
La Calle como Taller: El Desafío de Crear Sin Privacidad
Una de las particularidades que define la identidad artística de Rubén Darío Marcoff es su elección de trabajar directamente en el espacio público. A diferencia de la mayoría de los escultores, que prefieren el resguardo y la intimidad de su taller, Marcoff crea de cara a la comunidad.
“La mayoría de los escultores hacen trabajo de taller, encerrados en un lugar con cierta privacidad. Trabajar en la calle no te da privacidad. Ven los errores, ven algunas cosas que van sucediendo por el camino… pero a mí me gusta eso”, confesó el artista.
Esa exposición constante ha generado un vínculo estrecho con los vecinos, quienes lo ven trabajar incansablemente de sol a sol, concentrado en su música y en sus herramientas. Sin embargo, también implica una gran autoexigencia: “Cuando trabajas en la vía pública, algo te sale feo y está a la vista de todo el mundo”, señaló entre risas.
Su insistencia y su pasión por embellecer la ciudad finalmente dieron frutos cuando fue convocado por el municipio para intervenir la emblemática Avenida 33 de Sáenz Peña. “Mi sueño siempre era trabajar en la avenida. Yo mandaba proyectos, soy muy insistente”, recordó sobre sus inicios en el ámbito local. Hoy, sus famosas esculturas de animales autóctonos sobre dicha avenida y las intervenciones en la Avenida 2 forman parte del patrimonio afectivo de los vecinos.
El trabajo en el espacio público no se detiene: el escultor adelantó que en las próximas semanas iniciará un plan de restauración de todas las obras de la avenida para devolverle el color a las figuras de los animales que han sufrido el desgaste del tiempo. Este trabajo se sumará a sus conocidos murales de las colectividades checoslovaca (en calles 22 y 28), búlgara (el cual restauró recientemente) y polaca (mural de Juan Pablo II en calles 23 y 28).
Proyectos Actuales: Un Piano Rescatado y un Encuentro Latinoamericano
Los días de Rubén Darío Marcoff transcurren hoy con una intensidad que demuestra su inagotable capacidad creativa. El artista divide su tiempo entre dos importantes compromisos inmediatos:
- El Mural del Colegio de Fátima en Quitilipi: Con motivo de celebrarse el 70° aniversario de la institución escolar el próximo 28 de agosto, Marcoff se encuentra trabajando a contrarreloj en un mural muy especial. El proyecto tiene una carga emotiva única: está siendo elaborado utilizando las partes de un piano que resultó severamente dañado durante una inundación. “Anoche estuve trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche… las horas pasan volando, me concentro con música y no lo siento”, relató sobre el exigente ritmo de trabajo que demanda la obra.
- Representación Chaqueña en Santa Fe: Este domingo, Marcoff viajará a la localidad de Santo Domingo, en la provincia de Santa Fe, para participar en un prestigioso Encuentro Latinoamericano de Escultores. En este evento, cada artista convocado deberá realizar una escultura de un animal autóctono de su zona junto a su cría. El saenzpeñense representará al Chaco esculpiendo un aguará guazú con su cría (transcripto en el registro sonoro como “elaboraruazú”), un trabajo inspirado en el gran impacto de sus esculturas de fauna de la Avenida 33.
El Apoyo Familiar: El Pilar Invisible
Detrás de las extensas jornadas de trabajo de hasta doce horas diarias y los constantes viajes, Marcoff destaca el rol fundamental de sus seres queridos: “El acompañamiento de la familia es fundamental, ya están acostumbrados”, reconoció emocionado. Con el viaje a Santa Fe en puerta, bromeó sobre la resignación y el cariño de los suyos al verlo partir una vez más a plasmar su arte en otras latitudes.
Sáenz Peña y el Chaco entero tienen la oportunidad de acompañar y coronar el talento de este incansable hacedor cultural que, con sus manos, sigue dando forma a la identidad y al paisaje de nuestra región.
