En tiempos donde la situación económica aprieta, la solidaridad y la organización vecinal emergen como faros de esperanza. En el barrio La Salada —afectuosamente apodado por sus propios habitantes como “el pueblito del más allá” o “el country”— un grupo de aproximadamente diez familias está trabajando contrarreloj para regalarles una jornada inolvidable a los más chicos de la zona.
El festejo, que ya se ha convertido en una tradición que celebra su tercer año consecutivo, está programado para el próximo 5 de septiembre. Tras una exitosa experiencia el año pasado, donde alrededor de 80 niños y niñas pudieron disfrutar y llevarse un presente a sus hogares, los organizadores estiman que la convocatoria de este año será aún mayor debido a la llegada de familias de los barrios aledaños.
Una Red de Dulzura y Diversión
A pesar de las dificultades actuales para conseguir juguetes, la comunidad no baja los brazos. Gracias a la generosidad de diferentes personas, el evento ya cuenta con algunas atracciones confirmadas. Una murga (“tocada”) se ha sumado de manera voluntaria para aportar música y alegría, una familia del barrio donó el uso de un castillo inflable, y otras dos familias colaboraron con insumos para preparar una gran torta artesanal, acumulando ya casi 9 kilos de preparación.
Además, el menú de la tarde promete ser una verdadera fiesta casera. Las vecinas del barrio están coordinando la elaboración de chocolatada, rosquitas, bollitos y pan dulce casero, compartiendo ingredientes y mano de obra para garantizar la merienda de todos los asistentes. “Nos pasamos las cosas entre nosotros, lo que falta se busca, y así vamos armando todo”, relató Natalia López, una de las principales impulsoras del festejo.
Calzado y Juguetes: Las Principales Necesidades
Para que la jornada sea completa, los organizadores continúan solicitando la colaboración de la ciudadanía. Las principales necesidades actuales se centran en:
- Golosinas y Snacks: Caramelos, alfajores, “chizitos” y golosinas en general para repartir como presente después de los juegos.
- Juguetes: Nuevos o usados en buen estado.
- Calzado y Zapatillas: Se precisan talles de todo tipo, desde el talle 20 para bebés de dos años, hasta talles grandes como el 40 o 43, ya que el festejo también incluye a los adolescentes del barrio. “Tenemos adolescentes que no dejan de ser niños y queremos que también se lleven algo”, explicó López.
Datos del Evento y Cómo Colaborar
La cita tendrá lugar en el predio ubicado al frente del barrio, sobre la Ruta Nacional 95 (zona de las casillas nuevas, pasando el Zoológico), ingresando unas dos cuadras hacia el interior del barrio. Los organizadores señalan que la música y el sonido del evento servirán como guía para quienes se acerquen desde la ruta.
Para coordinar donaciones, entregas o sumarse como voluntarios (animadores, payasos, músicos), la comunidad ha puesto a disposición dos números de contacto:
- 364-70-5902 (Natalia López)
- 3644-65-9107 (Organización)
Identidad y Desafíos de un Barrio Unido
El barrio La Salada se destaca hoy por su tranquilidad, limpieza y el fuerte lazo entre sus habitantes. Su entorno natural, rodeado por la laguna conocida popularmente como “La Salada Beach” (un punto clásico de pesca de fin de semana para las familias), le otorga una identidad única.
Sin embargo, detrás del espíritu festivo también residen demandas de infraestructura. Los vecinos señalaron la urgente necesidad de iluminación pública sobre la Ruta 95, un sector oscuro donde la falta de luminarias y el tránsito de vehículos a alta velocidad suelen ser propicios para tragedias viales. “Es una materia pendiente, ojalá llegue pronto”, expresaron esperanzados, mientras concentran todas sus energías en que este 5 de septiembre brille con la sonrisa de los niños.

