La iniciativa se enmarca en la Ordenanza Municipal N.º 9326 y apunta a garantizar estándares preventivos en los establecimientos locales.
La propuesta formativa abarcó ejes centrales para la prevención de riesgos sanitarios en la cadena de elaboración y comercialización de productos. Entre los contenidos dictados se destacaron las pautas de conservación y cocción segura, la higiene personal del personal de cocina, la desinfección de instalaciones, la prevención de la contaminación cruzada y el abordaje directo de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
Un módulo clave del curso se enfocó en el manejo responsable de alimentos libres de gluten. Durante el dictado se brindaron pautas técnicas para evitar el contacto cruzado y garantizar la inocuidad en la elaboración de productos aptos para celíacos.
Con estas acciones, la gestión municipal reafirma la capacitación continua como la herramienta principal para promover buenas prácticas comerciales y resguardar la salud pública de la comunidad.
