El Gobierno de la provincia del Chaco, a través de la Subsecretaría de Ambiente, a cargo de Mariano Moro, estableció una veda extraordinaria de pesca en un tramo específico del río Paraná. La decisión responde a la presencia de un cardumen de gran magnitud concentrado en esa zona geográfica.
La normativa fue formalizada mediante la Disposición N° 056/2026 y posee un carácter estrictamente preventivo y transitorio. Su objetivo principal es preservar la fauna íctica local y evitar episodios de sobrepesca que puedan vulnerar el equilibrio del ecosistema acuático.
La restricción alcanza de forma exclusiva al sector comprendido entre los kilómetros 1109 y 1150 del río Paraná, ambos inclusive. Cabe destacar que la medida fue coordinada previamente con las autoridades de la provincia de Corrientes, garantizando así un abordaje interprovincial, conjunto y homogéneo en el tramo hidrológico compartido.
La protección del recurso seguirá el desplazamiento del cardumen
Un aspecto central de la disposición es que contempla una medida de protección dinámica: en caso de que el cardumen se desplace fuera del tramo delimitado originalmente, la prohibición continuará aplicándose directamente sobre la concentración de peces, independientemente del punto geográfico en el que se localicen.
Durante el tiempo que se extienda la medida, queda totalmente prohibida cualquier modalidad de pesca —incluyendo la comercial, la deportiva y la de subsistencia— dentro del perímetro resguardado. En tanto, en los demás sectores e itinerarios hidrológicos bajo jurisdicción chaqueña, la actividad continúa habilitada respetando la normativa y los regímenes habituales.
Controles, monitoreo y sanciones vigentes
La veda rige a partir de la firma de la disposición y se mantendrá activa hasta que los informes y monitoreos técnicos confirmen la normalización de la situación ambiental.
Para velar por el cumplimiento estricto de la norma, la Dirección de Fiscalización Ambiental, mediante el accionar de la Brigada Operativa Ambiental (BOA), intensificará los patrullajes y tareas de vigilancia e inspección en toda la zona delimitada.
Desde el Gobierno provincial recordaron que la medida se encuadra en los principios de precaución y prevención consagrados en la Ley N° 1428-R de Manejo de los Recursos Acuícolas y su Decreto Reglamentario N° 422/10. Asimismo, advirtieron que quienes infrinjan la prohibición serán pasibles de sanciones que incluyen multas e inhabilitaciones conforme a la legislación vigente.
