En vísperas del Día del Maestro, que se conmemora este viernes 11 de septiembre, la Municipalidad de Presidencia Roque Sáenz Peña llevó adelante una jornada de homenaje y reconocimiento a los docentes de la ciudad, destacando el compromiso y la vocación de quienes diariamente acompañan la formación de las nuevas generaciones.
Las actividades conmemorativas comenzaron con la tradicional ofrenda floral depositada en el busto de Domingo Faustino Sarmiento, ubicado en la intersección de las calles 1 y 8 del centro saenzpeñense, como homenaje a una figura fundamental de la historia de la educación argentina.

Posteriormente, las autoridades se trasladaron a la Escuela N° 369 “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada en el barrio homónimo, donde tuvo lugar el acto protocolar central. En la institución se congregaron autoridades municipales y educativas, docentes, alumnos y familias de la comunidad escolar.
El encuentro contó con la presencia del intendente Bruno Cipolini; la presidente del Concejo Municipal, Nora Gauna; la directora de la Regional Educativa, Paloma Egea; además de funcionarios municipales, concejales y representantes del sector educativo. Durante la ceremonia, los presentes disfrutaron de números artísticos a cargo de docentes y estudiantes, la recitación de poesías y emotivos discursos alusivos a la fecha que pusieron en valor el rol fundamental de la escuela.
“Una sociedad que quiere crecer necesita educar a sus nuevas generaciones”
Al hacer uso de la palabra, el intendente Bruno Cipolini subrayó la vigencia del legado sarmientino y afirmó que, más allá de las transformaciones tecnológicas y sociales, el crecimiento de toda comunidad está ligado indispensablemente a la educación.
El jefe comunal señaló que la institución escolar excede la mera transmisión de contenidos curriculares: “La escuela es un lugar donde los niños y jóvenes aprenden a convivir, respetar, preguntar, pensar, equivocarse y volver a intentar. En ese proceso, el docente ocupa un lugar irremplazable, despertando curiosidades y descubriendo capacidades que muchas veces los propios alumnos todavía no reconocen”, enfatizó.

En esa misma línea, Cipolini remarcó que referirse a la educación implica hablar del futuro colectivo y de la necesidad de recuperar la confianza social apostando por la formación académica y humana.
Hacia el final de su discurso, expresó un profundo agradecimiento a todo el cuerpo docente de la ciudad: “Gracias por enseñar, pero también por escuchar. Gracias por acompañar. Gracias por insistir cuando las cosas se hacen difíciles”, concluyó.
La jornada finalizó con un emotivo reconocimiento a los trabajadores de la educación que diaria y silenciosamente aportan a la construcción de una ciudad con mejores oportunidades desde las aulas, los patios y las bibliotecas locales.
