En una nueva emisión del bloque de historia, María Elena Castillo analizó el impacto social y político del levantamiento de mayo de 1969 en Córdoba, una rebelión popular que unió a trabajadores y universitarios contra el régimen de facto.
Un punto de inflexión en la historia argentina reciente
En el marco del programa radial emitido por Radio La Red 92.9 MHz, María Elena Castillo abordó el Cordobazo como un hecho clave de la historia contemporánea del país que trasciende los próceres y batallas tradicionales. Según expuso, este acontecimiento representó un verdadero punto de inflexión en las luchas populares de la Argentina.
En aquel mayo de 1969, el país se encontraba bajo la dictadura militar del general Juan Carlos Onganía, quien había tomado el poder en 1966 tras derrocar al presidente constitucional Arturo Illia. El régimen de facto se caracterizó por una política represiva y sucesivos recortes presupuestarios e institucionales en las universidades públicas. Esta tensión previa ya había desencadenado violentas protestas como el “Correntinazo” —donde la policía mató al estudiante Juan Cabral en la plaza céntrica de Corrientes— y graves incidentes con víctimas fatales en Santa Fe.
La alianza inédita entre las aulas y las fábricas
El elemento distintivo del Cordobazo radicó en la convergencia masiva entre el movimiento obrero y el estudiantado universitario. La ciudad de Córdoba reunía condiciones únicas para convertirse en el epicentro del reclamo: era reconocida como “La Docta” por albergar las universidades más antiguas del país y, al mismo tiempo, constituía un pujante polo de industrialización con una numerosa masa de trabajadores automotrices y metalúrgicos.
Durante la jornada del 29 de mayo, columnas masivas conducidas por sindicatos como Luz y Fuerza, junto con agrupaciones universitarias, marcharon hacia el centro de la capital cordobesa. La magnitud de la movilización fue tal que, por primera vez en la historia, las fuerzas policiales se vieron completamente desbordadas y debieron replegarse ante el avance popular. Vecinos de la ciudad se sumaron desde los balcones arrojando piedras y proyectiles contra la policía para apoyar a los manifestantes.
Represión, balas de plomo y costo humano
Tras la retirada inicial de la policía para solicitar refuerzos militares, se desencadenó una feroz represión contra la población. Según detalló Castillo, la intervención de las fuerzas de seguridad se realizó con balas de plomo. Aunque nunca existieron estadísticas oficiales certeras, se calcula que el saldo trágico de la jornada osciló entre 20 y 30 personas muertas, además de cientos de detenidos, heridos y torturados en las jornadas posteriores.
Frente a quienes sostienen que el levantamiento estuvo inspirado en el Mayo Francés de 1968, Castillo enfatizó que se trató de una reacción genuina y propia del pueblo argentino, fatigado del constante avasallamiento de sus derechos sociales, laborales y estudiantiles bajo un gobierno de facto.
El principio del fin para el régimen de Onganía
El estallido social debilitó de forma irreversible la autoridad de Onganía y su plan económico, diseñado por el ministro Adalbert Krieger Vasena, representante alineado con las directivas del Fondo Monetario Internacional. La incapacidad del gobierno militar para contener la movilización derivó en la renuncia del gabinete económico y aceleró la crisis del régimen.
Un año después, debilitado políticamente, Onganía fue desplazado por sus pares de las Fuerzas Armadas, entregando el poder al general Roberto Marcelo Levingston en 1970. Este evento inició el declive definitivo de la dictadura militar, abriendo el camino hacia las elecciones de 1973 y el fin de la proscripción del peronismo.
Castillo reflexionó finalmente que la jornada demostró que “cuando el pueblo sale a reclamar masivamente por sus derechos, no hay forma de pararlo”. En una época en la que las noticias tardaban entre 24 y 48 horas en llegar a los lugares más distantes a través de la prensa gráfica, la gesta del Cordobazo dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del país.
*Abogada, Profesora de Historia,
