La confirmación oficial llegó tras semanas de expectativas y rumores en la comunidad. En una entrevista concedida al programa matutino de Radio La Red 92.9 MHz, el hermano Jorge Silanes, director del Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, confirmó la histórica visita que el Santo Padre realizará a la institución en el marco de su viaje apostólico por el país.
“La confirmación vino el lunes, así que estamos muy contentos, tratándonos de preparar para este acontecimiento que es una bendición de Dios”, expresó el religioso durante la entrevista.
Un “pequeño pueblo” de 30 hectáreas en preparación
El Pequeño Cottolengo de Claypole, ubicado en el partido de Almirante Brown en el conurbano bonaerense, se despliega como una verdadera ciudadela dedicada al cuidado y atención integral de personas con discapacidad. Con un predio de más de 30 hectáreas, cuenta con 15 hogares de residencia, una escuela de educación especial, un centro educativo terapéutico y talleres de formación.
Actualmente, la obra alberga de forma permanente a 410 residentes y brinda atención diaria a más de 500 personas, sumando a los jóvenes que asisten a sus servicios educativos y terapéuticos diurnos. “Este cottolengo fue iniciado por Don Orione y estamos celebrando 90 años de intentar permanecer y perseverar en el bien”, destacó Silanes.
El itinerario papal: recorrido, oración y testimonios
A diferencia de los eventos multitudinarios programados en Buenos Aires, Córdoba y Luján, la actividad en Claypole estará encuadrada en una visita de carácter institucional y comunitario. De acuerdo con la agenda prevista, el Pontífice permanecerá allí aproximadamente una hora, un tiempo significativo dentro de su ajustada agenda.
El protocolo logístico contempla los siguientes momentos clave durante la jornada:
- Llegada en papamóvil: Unas siete cuadras antes de llegar a la institución, el Santo Padre saludará a los vecinos del barrio a bordo del papamóvil. Además, las autoridades locales y provinciales dispondrán de pantallas gigantes en las inmediaciones para el seguimiento del público.
- Ingreso y oración central: Tras recorrer más de 500 metros en el predio hasta la plaza central, León XIV ingresará al Santuario de la reliquia del corazón de San Luis Orione para un momento de oración.
- Encuentro con la comunidad: En presencia de residentes, familiares, trabajadores y voluntarios, se llevará a cabo un acto de bienvenida donde algunos residentes relatarán sus vivencias personales y le entregarán obsequios. Entre los presentes, proyectan regalarle un libro que compila la historia de vida y fe de una residente de larga trayectoria en la obra.
- Visita a alta dependencia: El Papa recorrerá un hogar de alta dependencia para saludar a las personas que requieren apoyos intensivos y cuidados especiales permanentes.
“Viene Jesucristo, viene su vicario en la tierra a saludarnos; su mirada nos muestra la mirada misericordiosa de Dios”, reflexionó el hermano Silanes respecto al significado del encuentro.
Preparativos musicales y alcance federal
La ambientación festiva ya se siente en las instalaciones a través de los ensayos del coro de la institución, integrado por residentes y colaboradores, quienes interpretarán canciones preparadas para la ocasión, entre ellas la pieza “Signo de esperanza”.
En materia de seguridad y logística, el equipo del Cottolengo ha mantenido reuniones de trabajo con la avanzada del Vaticano, la seguridad federal y el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires para coordinar los accesos y dispositivos de control.
Aunque la capacidad del santuario es limitada, la dirección de la obra e instituciones superiores dispusieron invitar a delegaciones representativas —de al menos dos personas por centro— de los 12 cottolengos que la obra Don Orione posee a lo largo de la Argentina, asegurando así un carácter federal a la celebración.
Un mensaje que trasciende las barreras
Para la comunidad orionita, la visita papal no solo honra los 90 años de trayectoria de la casa de Claypole, sino que coloca en primer plano los derechos y la dignidad de todo el colectivo de personas con discapacidad.
“La inclusión no es solo evitar las barreras arquitectónicas, sino todas las barreras que por miedo, desconocimiento y a veces por prejuicios se van creando”, enfatizó el hermano Jorge Silanes. “Todos somos interpelados a abrir el corazón, respetar al otro y eliminar los prejuicios en la sociedad”.
